Archivo mensual: febrero 2011

Los Celos: El Complejo de Caín



“Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente (tolerante), llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía.”  Santiago 3: 16-17 (NBLH)

EL COMPLEJO DE CAÍN

Narra la Biblia que los primeros hijos gestados en este mundo, Caín y Abel, inauguraron la desdichada historia de los males que nos azotan, protagoni­zando la primera trage­dia. El conoci­do relato del Génesis cuenta que los hijos de Adán y Eva ejer­cie­ron oficios diferen­tes, siendo el primogénito labrador y el segundo pastor. Pasando el tiempo, registra textualmen­te, que “un día Caín llevó al Señor una ofrenda del producto de su cosecha.

También Abel llevó al Señor las primeras y mejores crías de sus ovejas. El Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda, por lo que Caín se enojó muchísimo y puso muy mala cara. Entonces el Señor le dijo: ‘¿Por qué te enojas y pones tan mala cara? Si hicieras lo bueno, podrías levantar la cara; pero como no lo haces, el pecado está esperando el momento de dominarte. Sin embargo, tú puedes dominarlo a él’” (Gén.4:3-7, DHH). A pesar de la advertencia y exhortación de Dios, este primer arrebato ­de celos no pudo ser controlado, por el contrario, continuó su cauce de enojo y vengan­za, causando la primera víctima inocen­te, el crimen de Abel, su hermano.

Se ha dado en llamar Complejo de Caín (Orbis, 1985, T.1, 49), al sentimiento de rivalidad fraterna que suele manifestarse, especialmente, en el hijo mayor en ocasión del naci­mien­to de un hermano. El cariño que hasta el momento era exclusivamente suyo debe ahora compartirlo con otro; la incapacidad para hacerlo, provoca animadver­sión hacia el intruso, que puede manifestarse en actitudes de hostilidad y rechazo u actos de agresión­ física. Estos senti­mien­tos de aborreci­mien­to al hermano parece ser la expre­sión más temprana ­de los celos.

Otro relato muy conocido de celos es el célebre drama de Shakespea­re, Otelo, conside­rado por los críticos como su realización maestra (Pagés, 1952, XXXIX). El protagonista principal que da nombre a la obra, es un noble moro que ostenta el cargo de general del Ejército de Venecia. Se casa con Desdémona, hija del senador Brabantio, en contra de los deseos del padre de ella. El asistente de Otelo, Yago, ofendido porque su jefe prefiriera a Cassio para un ascenso, conspira una vengan­za contra ambos. Estimula los celos de Otelo, sugiriendo que Desdémona mantiene una relación amorosa con Cassio. Otelo, enloquecido y cegado por “las pérfidas sospechas”, estrangu­la a Desdémona y se suicida. En esta obra, Yago es la personificación de Lucifer, un monstruo subterráneo y perverso que conduce sutilmente su tarea corrosiva por medio de maquinaciones ladinas buscando promover la furia celotípica, hasta lograr su cruel objetivo. El mismo Yago sabe que los celos son un “veneno” que en un principio “ni al paladar ofenden, mas en filtrando luego por la sangre, abrazan como cráteres de azufre” (Shakespeare, 1952, 305). La obra describe, precisamente, como opera la acción ponzoño­sa de la maldad, que inyecta el veneno de los celos en una pareja desprevenida e inocen­te hasta llevarla a la destrucción.

Los celos son visitantes conocidos por todos. Constituye una emoción universal. No depende de la condición social del celoso, ni de su nivel intelectual, poderío económico o educación. Cualquiera puede ser víctima de esos arrebatos apasionados. ­Además de los celos entre hermanos, existen esas mismas pasiones en la amistad, el compañe­ris­mo y en toda relación que constru­ye un vínculo de afecto mutuo. Aparece cuando el sentimien­to de posesión egoísta se ve frustrado o cree descu­brir su falta de exclusividad. Pero donde adquiere mayor virulencia e intensi­dad es en la vida matrimo­nial. La expresión más terrible de los celos es cuando pone bajo sospe­cha el amor que une a una determinada pareja. Es cuando el “monstruo de ojos verdes” (así llama Shakespeare al celo) amenaza con destruirlo todo; donde el amor se convierte en espanto y tortura, transformando el cariño ­­en desprecio.

La palabra “celos” deriva etimológicamente del latín zelus y del griego ζηλoς, que significa “ardor”. Es sinónimo de “aplicación”, “entusiasmo”, “fervor”. Tiene varias acepciones, desde, “Amor extremado y eficaz a la gloria de Dios y al bien de las almas”, a la ­sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndola en otra” (Peuser, 1962, Vol.II, 402). Esta última definición podría explicarse ­como una ansiedad caracteri­za­da por los conti­nuos sentimien­tos de descon­fianza y sospecha en relación con la persona amada. Es un intenso dolor hecho de inseguridad, inquie­tud y suspicacia. Sin embargo, hay que reconocer que existen dife­ren­tes manifesta­cio­nes de los celos algunas de las cuales son positivas, aunque la mayoría penetran profunda­mente en la parte oscura del ser y constituyen un rasgo­­ deplorable de la conducta.

Dr. Mario Pereyra, tomado de www.mpereyra.com

Los Celos

Descargar la Lección de Alumno en PDF AQUÍ

Descargar el Comentario de la Lección en PPT AQUÍ

La Biblia y el Suicidio

Descargar el archivo WORD AQUÍ

La Biblia y el Suicidio

      Uno de mis mejores amigos se suicidó. Desde entonces me he preguntado qué dice la Biblia al respecto.

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

      Generalmente se define al suicidio como quitarse la vida. Las heridas emocionales que deja en la familia y en los amigos son profundas y producen no sólo un sentimiento de soledad, sino particularmente culpa y desorientación. Al intentar proveer alguna orientación que responda su pregunta, debo limitar mis comentarios a las breves observaciones siguientes.

      Primero deseo distinguir entre suicidio y martirio, que es la voluntad de rendir nuestra vida por convicciones fundamentales y valores que sostenemos como no negociables, y actos heroicos de autosacrificio que resultan en la preservación de otras vidas (un soldado que se arroja sobre una granada para salvar otras vidas). Mientras que el suicidio es fundamentalmente una negación del valor del regalo de la vida, la solución final a una vida que se percibe como insufrible, los otros dos casos son expresiones de respeto y amor por la vida.

      Presentaré los casos de suicidio o intento de suicidio registrados en la Biblia, extraeré algunas conclusiones y hará algunos comentarios generales.

      1. Casos de suicidio en la Biblia. Abimelec, herido mortalmente por un trozo de una rueda de molino arrojada por una mujer, le pidió a su escudero que lo mate para escapar del oprobio (Jueces 9:54). Saúl, después de ser seriamente herido en batalla, se suicidó (1 Sa, 31:4). Al ver lo que el Rey había hecho, su escudero “se echó sobre su espada, y murió con él” (vers. 5). Esto fue motivado por el temor a lo que el enemigo haría con ellos. Ahitofel, uno de los consejeros del rey Absalón, se ahorcó, después de darse cuenta de que el Rey había rechazado su consejo (2 Sam. 17:23). Zimri llegó a ser rey luego de un golpe de estado, pero al notar que el pueblo no lo apoyaba, “se metió en el palacio de la casa real, y prendió fuego a la casa consigo”, suicidándose (1 Rey. 16:18). Judas quedó tan emocionalmente perturbado luego de traicionar a Jesús, que se ahorcó (Mat. 27:5). Sansón tomó su vida en batalla contra el enemigo (Jueces 16:29, 30). Después de un terremoto, el carcelero de Filipos llegó a la conclusión de que los prisioneros habían escapado, y lleno de temor intentó suicidarse, pero Pablo lo convención de que no lo hiciera (Hechos 16:26-28).

      2. Comentarios acerca del material bíblico. De los incidentes mencionados arriba percibimos varias cosas.

      Primero, muchos de los suicidios ocurrieron en un contexto bélico, en el que el suicidio es el resultado del miedo o la vergüenza.

      Segundo, otros casos son más personales y reflejan, además del temor, una baja autoestima. Todos suceden en el contexto de un estado mental perturbado emocionalmente.

      Tercero, el suicidio es mencionado sin presentar algún juicio de valor acerca de la acción. Esto no significa que sea moralmente correcto, más bien señala que el escritor bíblico se dedicó simplemente a describir el acontecimiento.

      Se llega a una comprensión del impacto moral del suicidio por medio de un entendimiento bíblico de la vida humana: Dios la creó, y nosotros no somos los propietarios para usarla y disponerla como nos plazca; el sexto mandamiento tiene algo que decir con respecto a este tema. Por lo tanto, un cristiano no debería considerar el suicidio como una solución moralmente válida a la difícil situación de vivir en un mundo de dolor físico y emocional.

      3. Comentarios y sugerencias. ¿Cómo deberíamos reaccionar ante el suicidio de un ser amado?

      Primero, la psicología y la psiquiatría han revelado que en la mayoría de los casos el suicidio es el resultado de una agitación emocional profunda o de un desequilibrio bioquímico asociado con un profundo estado de depresión y temor. No deberíamos juzgar a una persona que, bajo tales circunstancias, opta por el suicidio.

      Segundo, la justicia de Dios toma en consideración la intensidad de nuestras mentes atribuladas; Él nos entiende mejor que nadie. Debemos colocar el futuro de nuestros amados en sus manos misericordiosas.

      Tercero, con la ayuda de Dios, podemos enfrentar al culpa de una manera constructiva. Es necesario recordar que el que comete suicidio necesita ayuda profesional que muchos de nosotros somos incapaces de brindar.

      Finalmente, si alguna vez estás tentado a cometer suicidio, recuerda existen medicamentos que pueden ayudar a vencer la depresión, que hay amigos que te aman y desean ayudarte, y que existe un Dios que deseoso de obrar en ti y por medio de otros para sostenerte cuando atravieses el valle de muerte. ¡Nunca pierdas la esperanza!

Club de Líderes JA

Descargar el archivo WORD AQUÍ

CLUB DE LIDERES JA

 El programa se destina a los jóvenes que están dispuestos a ser líderes en la iglesia local dentro de las muchas áreas del Ministerio JA y, de manera más global, dentro de las varias facetas del liderazgo de la iglesia.

 En otros tiempos, el líder JA atendía únicamente la Sociedad JA; hoy puede atender las siguientes Áreas:

  1. Liderazgo de la Sociedad JA.
  2. Liderazgo de la iglesia: ancianato, diaconado, tesorería, secretaria, etc.
  3. Evangelismo Joven.
  4. Coordinación de programas y proyectos JA.

El propósito del programa del Club de Lideres JA es capacitar a los jóvenes para que desempeñen funciones de liderazgo en la iglesia. No es un programa independiente. Es parte integrante del Programa de Educación y Entrenamiento de la Sociedad de jóvenes.

Organización

Bajo la coordinación de la Sociedad JA, puede funcionar un Club de Lideres JA en cada iglesia y distrito.

Los dirigentes del club son propuestos por la Sociedad JA y ratificados por la junta de iglesia. Su mandato dura un ano, y son responsables, ante la Sociedad JA, por sus actividades y programas.

Si el club tiene que desarrollar alguna actividad fuera de la iglesia local, deberá conseguir autorización de la junta de iglesia.

Como  organizar un Club de Lideres JA

  1. Buscar el consenso del personal del departamento JA de su Asociación/Misión.
  2. Reunirse y orientarse junto con el pastor y la comisión directiva JA de la iglesia.
  3. Presentar sus planes ante la Junta de iglesia. Ella es quien autoriza la organización del Club de Lideres JA. Los miembros de la junta deben ser conscientes de la filosofía de este trabajo y de sus objetivos.
  4. El director y los subdirectores del club serán nombrados por la junta de iglesia en la Comisión de Nombramientos.
  5. Los directores del club elegirán a los otros miembros.
  6. Los directores y el personal del Club de Lideres JA asistirán al “Curso básico de entrenamiento” dado por la Asociación/Misión.
  7. Hacer promoción para que toda la iglesia asista a la reunión de apertura y programa de actividades del Club de Lideres JA.

Requisitos para ser miembro del club

  1. Edad mínima: 16 años.
  2. Ser miembro regular de la iglesia o estar preparándose para el bautismo.
  3. Estar participando de la Sociedad de Jóvenes y otras actividades de la iglesia.
  4. Haber sido aceptado como miembro por la comisión directiva del club.
  5. Pagar las respectivas cuotas, según lo requiera la comisión directiva del club.
  6. Asistir regularmente a las reuniones y actividades regulares del club.
  7. Aprender a guardar los ideales JA.

Responsabilidades de los dirigentes del Club de Lideres JA

Director

Planificar y conducir las actividades del club. Los miembros de la junta directiva de la Sociedad JA tienen el objetivo de servir de vínculo entre esas actividades. También  le cabe a la dirección la responsabilidad del buen funcionamiento del club.

Subdirector

Ayudar al director en las actividades generales del club y, en ausencia de él, asumir la dirección y responsabilizarse de llevar adelante la planificación previamente establecida por la comisión directiva.

Secretario

Registrar el progreso de cada miembro del club. Formar parte de la junta directiva y llevar el registro de todas las decisiones tomadas por la dirección. Además, responsabilizarse de dar, cuando sea necesario, los informes respectivos del club.

Tesorero

Recolectar, contabilizar y depositar todos los fondos en la tesorería de la iglesia, y los costos de todos los fondos de la iglesia. Es también  miembro de la junta directiva del Club de Lideres JA. Debe llevar un registro financiero cuidadoso de las entradas y salidas del club.

Miembros de la Junta Directiva del club

  • El Director (Presidente)
  • Subdirector
  • Secretario
  • Tesorero
  • Director JA
  • Director del Club de Guías Mayores
  • Pastor
  • Consejero de jóvenes

Nombre del club

Deberá usarse el nombre:

Club de Lideres JA… (Agregar el nombre del lugar, o de un pionero, u otro nombre que el club crea conveniente para representarlos dignamente.)

Ideales JA

Los ideales de los Jóvenes Adventistas están claramente expresados en el Lema y el Voto JA, y en el objetivo y propósito del departamento de Jóvenes de la Iglesia.

Objetivo

`Salvar del pecado y guiar en el servicio”‘

AI mantener a los jóvenes activos y preparados para un servicio más eficiente, los protegemos del mal. Es necesario que, dentro de sus habilidades y limitaciones, les sea confiada una misión.

Propósito

“Los jóvenes por los jóvenes, los jóvenes por la iglesia, los jóvenes por sus semejantes”

Este triple propósito, delineado por Dios para sus jóvenes, en realidad es la práctica de la segunda parte del objetivo JA: “Guiar en el servicio”.

Blanco

‘El  mensaje del advenimiento a todo el mundo en mi generación”

¿Dónde? A todo el mundo.

¿Cuándo? En mi generación (urgencia).

Lema

“EI amor de Cristo me constriñe”

El lema, basado en 2 Corintios 5:14, es la fuerza motivadora del movimiento JA.

Voto

“Por amor al Señor Jesús, prometo tomar parte activa del Ministerio joven de la iglesia, haciendo todo lo que pueda para ayudar a otros y para terminar la obra del evangelio en todo el mundo”

Los Jóvenes Adventistas pueden ayudar a terminar la tarea de cuatro maneras diferentes:

  1. Viviendo una vida consagrada.
  2. Estando siempre dispuestos a servir.
  3. Orando por la obra del Señor en el campo local y en el campo mundial.
  4. Dando, con sacrificio, de sus propios medios para expandir el evangelio y terminar la obra del Señor.

La bandera

La bandera de los Jóvenes Adventistas es el emblema que identifica y une a los JA en todo el mundo. Será usada en el Club de Lideres JA.

La bandera tiene 90 centímetros de altura por 135 centímetros de largo. En el centro se encuentra la insignia de los Jóvenes Adventistas en tamaño grande, proporcional. El cuadrante superior izquierdo y el inferior derecho son rojos, y el cuadrante superior derecho y el inferior izquierdo son blancos (ver descripción de sus partes bajo la Letra Bandera JA-).

La bandera debe ser usada en toda ceremonia y reunión del Club.

Finanzas

Para que el Club de Lideres JA pueda promover el tipo apropiado de entrenamiento para los jóvenes de la iglesia, tendrá que tener equipos, materiales y comodidades que tornen el programa atractivo.

Fuentes de ingreso en el club

  1. Inscripción
  2. Cuotas mensuales de los miembros
  3. Cuotas especiales y/o de socios cooperadores
  4. Contribución del presupuesto de la iglesia
  5. Donaciones particulares
  6. Proyectos especiales

 Uniforme

Los miembros del club pueden usar, donde y cuando sea necesario, un uniforme especial.

Los colores internacionales son: pantalón color plomo, camisa blanca y corbata borde para los hombres; falda color plomo con blusa blanca para las mujeres. En el bolsillo izquierdo de la camisa o blusa deberá estar colocada la insignia JA

Investidura

Los miembros del club que hayan completado satisfactoriamente todos los requisitos de la Clase de Lideres JA, serán investidos en una ceremonia especial y recibirán su certificado y el distintivo (botón JA).

Programación y planificación

Programa de estudios

El Club de Lideres JA está formado por los jóvenes que están recibiendo una preparación especial para llegar a ser líderes de la iglesia. Su instrucción abarca todos los aspectos del gobierno, de la iglesia, debiendo familiarizarse perfectamente con los deberes de cada dirigente de la iglesia, con los procedimientos de administración eclesiástica y con los reglamentos de la iglesia así como aparecen en el Manual de la iglesia.

Es deber de los que pretenden ser investidos como Lideres JA completar los requisitos tal como aparecen en la Clase de Lideres JA. Estos requisitos son fundamentales para que exista una investidura.

Luego, al ser investido en una clase regular, el. Líder JA puede continuar estudiando y especializándose para su mayor desarrollo a través de las siguientes actividades:

  1. Especialización en liderazgo de la iglesia con base en el programa de entrenamiento
  2. Medalla de plata
  3. Medalla de oro
  4. Líder JA – Nivel II
  5. Líder JA – Especialista
  6. Especialización en campamentos
  7. Actividades relacionadas con la iglesia
  • Semanas de oración, vigilias JA, Santa Cena JA, excursiones, etc.
  • Proyecto, Prisma 2000
  • La Voz de la Juventud – Evangelismo, Joven. Programas de evangelismo activo en la iglesia
  • Predicaciones e instrucciones bíblicas
  • Entrenamiento de líderes y desarrollo de capacidades
  • Congresos de jóvenes
  • Liderazgo y otras funciones
  • Mejoras del  aspecto físico de la iglesia (limpieza, arreglos generales del edificio y alrededores, etc.)
  • Otras

Actividades relacionadas con la comunidad

  1. Proyectos comunitarios de ADRA
  2. Operativos en los programas de salud a través de clínicas rodantes, lanchas y centros comunitarios
  3. Marchas con temas sobre temperancia, estilo de vida, etc.
  4. Actividades en centros universitarios
  5. Proyectos de alfabetización, amparo a niños abandonados, recuperación de drogadictos, alcohólicos, fumadores, etc.

Otras actividades

  • Caminatas al aire libre
  • Excursiones, deportes Recreaciones
  • diversas Programas musicales y de talentos
  • Campamentos, congresos JA
  • Etc.

 Reuniones del club

Las reuniones regulares del club deberán realizarse cada 15 días, en los domingos o cualquier otro día.

En las reuniones regulares se pueden convocar reuniones especiales cuando los dirigentes encuentren que sea necesario, pero siempre y cuando no interfieran con programas y reuniones de la iglesia.

En caso de que se refinan en otro local que no sea la iglesia, el director del club deberá conseguir la aprobación previa de la Junta de iglesia, recordando que el Club de Lideres JA no es un órgano juvenil paralelo o autónomo.

Duración de las reuniones regulares

La duración de las reuniones regulares del club debe ser de una hora y media, o, como máximo, de dos horas.

Las actividades regulares deben incluir:

  1. Ideales JA
  2. Cánticos y oraciones
  3. Devocionales
  4. Requisitos Clase de Lideres JA Regular, Nivel 11, Especialista
  5. Temas a ser desarrollados:
  • Sobre la Biblia
  • Sobre la personalidad
  • Sobre el desarrollo de habilidades
  • Sobre técnicas de liderazgo o Sobre técnicas de testificación
  • Videos y otros

Programación anual

La comisión directiva, que es responsable por el cronograma de actividades del club, debe considerar los/las:

1. Eventos de la Asociación/Misión

2. Programas especiales de la iglesia (evangelismo, semanas de oración, semanas especiales, etc.)

3. Actividades propias del club, como, ser:

  • Investiduras
  • Cursos de liderazgo
  • Testificación
  • Campamentos
  • Proyectos comunitarios
  • Proyectos especiales•
  • Otras

4. Participaciones activas en los congresos JA

Se recomienda evaluar, trimestralmente, las actividades realizadas y el desarrollo de la programación.

La Estima Propia

Descargar la Lección de Alumnos en PDF AQUÍ

Descargar el comentario de la lección en PPT AQUÍ

Autoconcepto y Autoestima

AUTOCONCEPTO Y AUTOESTIMA

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” San Pablo (Rom.12:3)

Los expertos en el tema de la autoestima identifican a ésta como parte constitutiva del autoconcepto. Este último es definido como “una estructura cognitiva que organiza las experiencias pasadas del individuo, reales o imaginarias, controla el proceso informativo relacionado consigo mismo y ejerce una función de autorregulación” (Tamayo et al., 1993). Esta estructura controla el proceso de recepción de los mensajes provenientes del exterior a la persona, de dos maneras:

1)             Interpretando los acontecimientos como favorables o desfavorables;

2)             Filtrando las informaciones para aceptar solo aquellas que son consistentes con la imagen contenida en el autoconcepto.

Por ejemplo, Sofía alimentaba un autoconcepto disfuncional, de creerse incapaz, inadecuada, de ser portadora de un desajuste severo de la realidad, aunque era perfectamente normal. Por lo tanto, aún cuando procediese correctamente y en forma sensata, le quedaba la duda si estaría bien y, por supuesto, cuando cometía algún error confirmaba su teoría de ser alguien perturbada.

El autoconcepto posee tres componentes básicos, uno de carácter evaluativo, otro de tipo cognitivo y, el último, de índole conductual. El primero es la autoestima, la capacidad para evaluarse a sí mismo y conocer el propio valor. El componente cognitivo se refiere a la percepción de las características y habilidades que el sujeto posee y que desea poseer. En tanto, el tercero, el componente conductual, es la capacidad de autorepresentar la imagen positiva que uno tiene de sí mismo. A nosotros nos interesa específicamente la autoestima. Como dijimos es la función de verse en forma positiva o negativa y, por lo tanto, la disposición para aceptarse a sí mismo y tenerse confianza o desconfianza. Hay personas que se creen buenas (alta autoestima) y otras se creen malas (baja autoestima), pero también se pueden creer excesivamente buenos, mucho mejor que la mayoría de la gente. ¿Es esta la mejor medida de autoestima? No. Una idea inflada o exacerbada de los valores propios, no habla de alta estima, sino de un mecanismo reactivo o sobredimensionado a la baja autoestima, una forma de tapar las insuficiencias.

La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5 o 6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y a partir de estas atribuciones y las experiencias personales se va construyendo el autoconcepto y la propia evaluación.

Es de destacar que la autoestima juega un rol significativo en la calidad de vida y en el desarrollo de la historia personal. El nivel de la autoestima es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de sí mismo, potenciara las capacidades personales para desarrollar las habilidades y aumentar el nivel de confianza y seguridad, mientras que una autoestima baja puede encauzar a la persona hacia la derrota y el fracaso.

Dr. Mario Pereyra, tomado de www.mpereyra.com

¿Qué hay de malo en el “Concubinato”?

Descargar el archivo WORD AQUÍ

¿Qué hay de malo en el concubinato?

Desde un punto de vista bíblico, ¿qué hay de malo en la cohabitación o concubinato?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

El matrimonio es la expresión de un amor tan puro y profundo que su manifestación es un compromiso para toda la vida.

     El término “cohabitación” o concubinato es usualmente definido como una relación heterosexual de corta o larga duración fuera del matrimonio. Mientras que el término en sí carga con una connotación negativa o peyorativa en nuestra sociedad, hay una tendencia a reemplazarlo con uno más técnico: “pareja”.

     El tema es complejo en sí y difícil de abordar. La práctica de la cohabitación o concubinato llegó a ser entendida en el pasado como una indicación de la decadencia moral o social, pero éste ya no es el caso. La sociedad occidental la está aceptando como un tipo de matrimonio al que ella misma empuja por gravar las leyes con “penalidades matrimoniales” y por la reducción de los beneficios de la seguridad social de viudos o viudas que se vuelven a casar. Además, la cohabitación es promovida por los medios de comunicación de la sociedad occidental como una alternativa válida al matrimonio tradicional.

Con el propósito de evaluar apropiadamente el tema, tenemos que examinar la comprensión bíblica del matrimonio y entonces determinar, en todo caso, si la cohabitación es o no compatible con ella.

     1. Instituido por Dios: ésta es la común creencia cristiana de que el matrimonio fue instituido por Dios mismo, lo cual era muy bueno (Gén. 1:31; 2:22-24). él reguló la acción de cada cosa que creó, con el propósito de asegurar su correcta función e interacción con el resto del mundo creado (ver Gén. 1:4, 12, 17, 18). Después de crear a Adán y a Eva, Dios los reunió y definió la forma en que debían relacionarse el uno con el otro (Gén. 2:24). Hasta ese momento, el matrimonio debía ser un reflejo de la relación original que Dios estableció entre la mujer y el hombre. Algún reclamo de independencia de la intención divina para el matrimonio sería seriamente sospechoso.

     2. Testimonio público: El matrimonio no es un convenio hecho entre dos personas sin la necesidad de considerar a Dios y otros seres humanos. El matrimonio bíblico se realiza ante la observación del Creador y de testigos humanos con el propósito específico de introducir en la relación el elemento de la responsabilidad mutua. Originalmente, Adán y Eva fueron unidos en la presencia de Dios mismo. Desde aquel entonces, la unión de dos personas en matrimonio fue un evento comunitario (ver Juan 2:1). El establecimiento de una familia no era un asunto de discreción individual sino un evento que tenía un impacto en la sociedad toda. Esta comprensión del matrimonio no es popular en una cultura que rinde culto al individualismo, pero es importante en una sociedad que aspira a preservar sus valores e integridad.

     3. Compromiso permanente: La unión efectuada en el matrimonio establece una relación definitiva y permanente. En la Biblia el matrimonio no es un experimento por el cual se determinará si los miembros de la pareja permanecerán o no plenamente comprometidos el uno con el otro. Es la expresión de un amor que es tan puro y profundo que está dispuesto a manifestarse en un compromiso de por vida. En esta nueva relación el cónyuge deja a su madre y a su padre con el fin de unirse al objeto de aquel amor (Gén. 2:24; Mat. 19:6). Hay una separación que los dirige a un nuevo tipo de unidad permanente fundada en el amor. Es dentro de esa unidad de mutuo autorespeto, compromiso y permanencia que la actividad sexual tiene lugar como una expresión “sacramental” de la unión existencial de la pareja. Ese acto une sus vidas y no simplemente sus cuerpos.

     4. Evaluación: La cohabitación o concubinato es una unión de dos personas sin buscar la bendición de Dios y la aprobación formal de la comunidad. Por lo tanto, es fundamentalmente una relación para el presente, con un pequeño interés por el futuro de ella. El elemento del mutuo compromiso es significativamente menor que en un matrimonio cristiano y a menudo llega a ser una ocasión de temor de parte de, por lo menos, uno de los integrantes de la pareja. Hay también, en este tipo de relación, un significativo riesgo de daño emocional que deja cicatrices imborrables. Ninguno debería pretender que ella o él pueda vivir solamente para el presente sin tener en consideración el futuro y las intenciones de Dios para nuestro bienestar social y espiritual.

     Los miembros de la iglesia deberían hacer todo lo que puedan para ayudar a parejas que cohabitan a estar unidas en matrimonio cristiano. Nosotros deberíamos amarlas e interesarnos por ellas a pesar del hecho de que no aprobamos su estilo de vida. Ellos simplemente no conocen todavía la belleza de un verdadero hogar cristiano.