El Verdadero Amor

EL VERDADERO AMOR

Un hombre de cierta edad vino a la clínica para curarse una herida en la mano.  Tenía bastante prisa, y mientras la enfermera le curaba, ella le preguntó qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

Le dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su esposa que vivía allí. Le contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzehimer (enfermedad donde se pierde la memoria) muy avanzado, y que todos los días tenía que llegar a desayunar con ella antes de ir al trabajo.

Mientras terminaba de vendar la herida, la enfermera le preguntó si su esposa se preocuparía en caso de que él llegara tarde esa mañana.

-No –dijo el hombre- ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.

Entonces la mujer le preguntó extrañada, -Y si ella ya no se acuerda quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?

Sonrió, y dándole una palmadita en la mano, le respondió: 

-Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella.

El verdadero amor, no se reduce a lo físico o romántico; el verdadero amor, es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será, y de lo que ya nunca podrá ser.

Una respuesta a “El Verdadero Amor

  1. Esto es una realidad y creo que, como cristianos nos urge comprender, la realeza del único y verdadero amor, Cristo ya no lo mostró es nuestro deber cumplir con nuestra parte para que esta bendición sea una realidad en nuestra vida. Creo que como Iglesia debemos orar por esto…

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