Archivo mensual: febrero 2011

¿Quién fue Melquisedec?

Descargar el archivo WORD AQUÍ

Melquisedec: ¿Humano o Divino?

¿Quién es Melquisedec? Se lo describe como “sin padre, sin madre, sin genealogía; que no tiene principio de días ni fin de vida” (Heb. 7:3). ¿Será que estas características hacen del él un ser divino?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

      A esta pregunta le han dado varias respuestas. Siendo que el Antiguo Testamento menciona a Melquisedec sólo en dos ocasiones (Génesis 14:18-20; Salmo 110:4), esto ha generado especulaciones acerca del personaje y su misión. Entre los rollos encontrados en Qumram, hay uno acerca de Melquisedec (primer siglo antes o después de Cristo) en el cual se lo describe como un ser celestial, un guerrero quien vence a Belial en la postrer batalla.
      Con relación a este asunto, entre los cristianos el tema también se ha prestado para la especulación. En efecto, al comienzo de la era cristiana hubo sectas que llevaron ese nombre. Se caracterizaron por enseñar que Cristo fue inferior a Melquisedec, a quien consideraban sacerdote para los ángeles y otros seres celestiales. En los escritos judíos lo identificaron con Sem, uno de los hijos de Noé. Una especulación de esta naturaleza está ausente de la epístola a los Hebreos.
      1) Función de Melquisedec en Hebreos. El propósito del apóstol es demostrar que el sacerdocio de Cristo es superior al de Aarón. En el argumento, el sacerdocio de Melquisedec llega a ser muy importante, por cuanto Cristo no pertenece a la descendencia de la tribu de Leví y, en consecuencia, de acuerdo con la ley, no podría haber desempeñado funciones sacerdotales. La Biblia destaca un sacerdocio que no se basa en la genealogía. El Salmo 110:4 predice que el sacerdocio aarónico sería reemplazado por el eterno sacerdocio de Melquisedec en la persona del Mesías.
      2) Melquisedec, una figura histórica. Con claridad, el apóstol ve a Melquisedec como una persona que vivió durante el tiempo de Abram. En Hebreos 7:1 figura como el rey de Salem, nombre antiguo de la ciudad de Jerusalén (Sal. 76:2), y también fue sacerdote. Se encontró con Abram después una victoriosa batalla, lo bendijo, y éste le dio los diezmos (Heb. 7:2). Entonces, el apóstol procede a argumentar que el sacerdocio de Melquisedec es superior al de Aarón por cuanto Melquisedec bendijo a Abram (El que “bendice” es superior al que es “bendecido”).
      3) Un ser divino. En primer lugar, la frase “sin padre y sin madre” fue utilizada por los griegos para referirse a los dioses, con lo cual sugiere que Melquisedec debe haber sido un ser divino. Sin embargo, esta frase también se la utilizó para describir la orfandad, al hijo ilegítimo o también a la persona cuyo origen era desconocido. Por esto, dicha frase no basta para probar que Melquisedec era divino.
      En segundo lugar, es probable que al ir acompañada por la expresión “sin genealogía”, el apóstol estuviera aclarando lo que tenía en mente al expresar “sin padre y sin madre”, razón por la cual no contamos con el registro genealógico correspondiente. La conclusión se desprende del hecho que no existe la información respectiva, lo que por cierto dificulta la identificación. Melquisedec “ni tiene principio de días, ni fin de vida”. Es evidente que no se trata de un ser humano cualquiera.
      Tercero, el dilema se lo puede dilucidar si se analiza la última parte de Hebreos 7:3: “Semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre”. Una traducción más literal sería “Pero siendo hecho semejante/similar al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre/perpetuamente”. Se añade esta frase para calificar la afirmación “que ni tiene principio de días, ni fin de vida”. Él no es eterno por derecho propio, pero en la descripción Melquisedec es hecho un parangón del Hijo de Dios, el único cuyo sacerdocio es realmente eterno. Melquisedec es semejante a Cristo en el sentido que la Escritura no proporciona ningún registro ya sea de su nacimiento, su genealogía o de su muerte. La falta de estos datos en el registro bíblico es utilizada por el apóstol para plantear una semejanza o paralelo entre Melquisedec y Jesús, quien es realmente eterno.
      De este modo, el sacerdote y rey de Salem llega a constituirse en símbolo del verdadero sacerdote, el Hijo de Dios, quien es el originador del sacerdocio eterno que no está encuadrado por parámetros genealógicos. El apóstol interpreta el sacerdocio de Melquisedec en función del anuncio del sacerdocio eterno del Mesías que figura en Salmo 110:4 y por el hecho de que Cristo es el cumplimiento de las profecías mesiánicas. Melquisedec fue una figura histórica anticipada destinada a presentar el verdadero sumo sacerdote celestial, el Hijo de Dios.

Capacitación para las Comisiones de Evangelismo

Descargar el archivo WORD AQUÍ

CAPACITACIÓN DE COMISIONES DE EVANGELISMO

MAESTROS DE CEREMONIA

Deben estar presentables, bien vestidos y arreglados.

Pararse al frente con ánimos. Aunque debe evitar demasiada efusividad y ser apagado. Busque el equilibrio.

Siempre sonreír, tratar a todos con cortesía.

Use palabras sencillas, pero profundas.

Explique lo beneficioso que será haber llegado a ese lugar, y lo contentos que se sienten con la presencia de cada uno de los asistentes.

No utilizar lenguaje denominacional, como “los feligreses”, “la pluma inspirada”, “el espíritu de profecía”, “estamos en una semana de cosecha”, “ganar almas para Cristo”, etc.

Nunca diga:                           

Vamos a conocer a nuestras visitas

Póngase de pie las visitas

Cuántos aquí no son adventistas

Quién de aquí no es de la iglesia

Levante la mano quién no es adventista

Diga:

Estamos felices con la presencia de nuestros amigos.

Con alegría anunciamos en nuestro medio la presencia de amigos que nos visitan por primera vez.

DIRECTORES DE CANTO

Sonreír mientras se dirige el canto.

Dirigir con mucho ánimo.

Hacer una introducción al canto.

Mirar a las personas, eso hace que presten atención a la letra.

No improvisar

Se debe aprender bien la letra de las canciones.

Hable solo cuando sea necesario.

No haga muecas o ademanes que llamen la atención del público al director de canto y no a la música que se está entonando.

RECEPCIÓN

Se recomienda que deban estar uniformadas o con algo que las distinga de las demás.

Mostrar siempre una sonrisa y amor por las personas. Sean cariñosas.

Recuerden que son candidatos al reino de los cielos y que son hijos de Dios.

Pregunte amablemente su nombre y depuse de tener el nombre pregunte su dirección.

Invitar a un(a) ujier que las dirija a sus asientos los cuales deben ser los preferenciales, adelante si fuera preciso.

Que los ujieres los hagan sentar al lado de algún hermano que tenga Biblia, para que la ayude a ubicarse cuando sea necesario.

No ofrezca un beso en la mejilla si la persona no se lo ofrece primero.

Tenga al día, actualizado, los nombres de los asistentes en la semana.

Apunte claramente las direcciones, pidiendo referencia si fuere necesario.

Características de una buena recepcionista

  • Alegre
  • Comunicativa
  • Puntual
  • Responsable
  • Cristiana
  • Con espíritu misionero
  • Tener tacto
  • Ser cortés
  • Ser amable
  • Tener buena presencia
  • Tener iniciativa 

MINISTERIO DE ORACIÓN

Orar continuamente durante todo el mensaje.

Delegar a personas con anticipación para la oración. No improvisar.

Buscar un lugar apropiado, que no interrumpa la predicación.

Luego de acabar la predicación realizar reuniones de oración, para pedir por las personas asistentes.

Pedir la lista de personas nuevas a la secretaria de recepción.

Repartirse los nombres entre cada hermana del ministerio de oración intercesora y orar continuamente por ellos.

El Sacerdocio Universal

Descargar el archivo WORD AQUÍ

EL SACERDOCIO UNIVERSAL

Cada creyente un misionero

La orden de Jesús, “Id…”, no fue dada a un segmento del pueblo de Dios sino a todo creyente.

La distinción entre laicos y clérigos no es bíblica.

Ambas palabras, clero y laico, indican que el ministerio fue dado a cada miembro del cuerpo de Cristo.

Clero:

Col 1:12 “con gozo, dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia (klerou) de los santos en luz”

Rom 8:17 “y si hijos, también herederos (kleronómoi)… herederos (kleronómoi) de Dios”.

Laico:

Mat 1:21 “y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo (laós) de sus pecados”.

1 Ped 2:9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo (laós) adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Por lo tanto, TODO CREYENTE ES UN MINISTRO

Es verdad que algunos son llamados a una “determinada clase de servicio” (HAp 134), tales como diáconos, ancianos y pastores, luego de la imposición de manos. Sin embargo, estos “pastores (dirigentes) no deben hacer la obra que pertenece a la iglesia, cansándose ellos mismos, e impidiendo que otros desempeñen su deber. Deben enseñar a los miembros a trabajar en la iglesia y la comunidad”, (SC 88)

“cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero” (DTG 166)

EL PLAN DE DIOS

Lee cuidadosamente 2 Cor 5:17-6:2

Todos hemos recibido el “ministerio de la reconciliación” y “somos embajadores de Cristo”

“Cualquier vocación de uno en la vida, su primer interés debe ser ganar almas para Cristo”. (DTG 761)

Resumen

  1. Nosotros, todos nos unimos a Dios para llenar la tierra con su gloria. “Tan cierto como hay un lugar preparado para nosotros en las mansiones celestiales, hay un lugar designado en la tierra, donde hemos de trabajar para Dios” (PVGM 297)
  2. Todos tenemos la misión de salvar almas. “Todo cristiano debe ser un misionero” (MC 71)
  3. Todo creyente tiene la autoridad de Cristo para realizar su ministerio.
  4. El plan de Dios es llegar con el evangelio a todo ser humano en la tierra.
  5. Los métodos para cumplir esta misión divina son: compartir el evangelio, haciendo discípulos, asimilando a la gente a grupos de acción y enseñándoles a su vez a formar nuevos discípulos.

Sociedad con el Espíritu

(Hech 5:32; 14:3; 16:14) “Cuando el poder divino se combine con el esfuerzo humano, la obra se propagará como fuego en el rastrojo” (1 MS 118)

Adiestramiento para el ministerio

Hech 19:9 (cf. 11:26; 20:16) “Muchos trabajarían con gusto si se les enseñara cómo empezar. Necesitan ser instruidos y alentados. Cada iglesia debe ser una escuela práctica para obreros cristianos”. (SC 75).

Importancia de la Evangelización

Descargar el archivo WORD AQUÍ

IMPORTANCIA DE LA EVANGELIZACIÓN

DEFINICIÓN DE CONCEPTOS

Testificación:

  • Hemos sido llamados a ser testigos (Hch 1:8; 22:15,16)
  • Testigos son las personas que pueden dar un informe personal de algo, porque lo han vivido directamente (Hch 4:33)
  • La experiencia es el fundamento de toda verdadera testificación (Hch 5:32; Mt 26:69-75; Hch 2:38)
  • Nadie tiene derecho de recomendar a otros lo que no ha probado en carne propia. Algunos necesitan más tener algo que decir, que el poder de expresarlo. Demasiado a menudo predicamos sobre asuntos en los cuales no tenemos experiencia personal.
  • La testificación es un resultado natural de la conversión. Una razón para la falta de testificación verdadera entre nosotros es que conocemos poco de Jesús y de su poder en nuestras vidas (1 Juan 1:3)
  • Los cristianos son testigos poderosos cuando tienen el gozo y la seguridad de su propia salvación. Su meta es conducir a otros a tener la misma clase de experiencia.
  • La palabra griega para “testigo” es martus, que es la raíz de la palabra martir (Hch 22:20). Un martir es alguien que está convencido de la verdad y la manifiesta tanto en su vida como en su muerte. Los hombres que son mártires dan su vida por la verdad que han experimentado.
  • Desde la perspectiva bíblica, la testificación es más que lo que decimos en ciertos momentos inspirados. La testificación involucra todo  lo que somos y hacemos. No podemos evitar ser testigos.

Evangelización:

  • Es una forma de testificación orientada en forma más específica. Evangelizar es compartir las buenas nuevas de la salvación de tal manera que los incrédulos se persuadan de aceptar a Jesús como Salvador.
  • Existen tres enfoques de evangelización:
 

Evangelización Por el estilo de Vida

Evangelización Mediante conversaciones

Evangelización por persuasión

Método

Satisfacer necesidades sentidas

Dar testimonio

Estudiar las doctrinas

Meta

Obtener acceso al corazón

Entregar el conocimiento del evangelio Conducir a los no creyentes a un compromiso con Cristo y su iglesia

 Evangelización por el estilo de vida. Testimonio cristiano ante no creyentes a través de hechos, actitudes y conversaciones (Hch 2:44-47; 9:36-39). Para que sea efectivo es necesario que vayamos donde está la gente.

  • Evangelización mediante conversaciones. Forma más intensa de testificación. Ocurre en lugares comunes donde los cristianos se encuentran con otras personas en la vida diaria. Encuentros no son planificados. Se aprovechan oportunidades a medida que surgen (Hch 8:27-31; 26:1-28). Requiere cierta preparación.
  • Evangelización por persuasión. Forma más intensa de evangelización. Procura conducir al no creyente a tomar una decisión. Es la presentación de las doctrinas bíblicas con el poder del Espíritu Santo, de tal manera que las personas son persuadidas a aceptar a Jesús como Salvador, y a servirlo en la comunión de la iglesia (Hch 2:38; 18:4; 19:26; 28:23). Se realiza mediante estudios bíblicos, grupos pequeños y otras. Las personas necesitan adiestramiento y dones espirituales para este tipo de evangelización.

La Virtud de la Resiliencia

LA VIRTUD DE LA RESILIENCIA

    “Una infelicidad no es nunca maravillosa. Es un fango helado, un lodo negro, una escara de dolor que nos obliga a hacer una elección: someternos o superarlo. La resiliencia define el resorte de aquellos que, luego de recibir el golpe, pudieron superarlo”. Boris Cyrulnik (1999).

¿Qué es la resiliencia? Es la capacidad para soportar las crisis y adversidades en forma positiva, logrando recobrarse. El término proviene de la física. Se aplica a la elasticidad de un material o cuerpo físico que tiene la capacidad de resistir golpes, choques o impactos fuertes, y volver a su forma original.

Por ejemplo, una pelotita de goma puede golpearse violentamente contra una pared, hundiéndose bajo el impacto, para lograr inmediatamente recuperar su forma esférica. En cambio, una copa de cristal, si se la arroja contra la pared, estalla en pedazos, para nunca más rehacerse. La traducción de la expresión inglesa del término resiliencia corresponde a “entereza”, es decir, a la fortaleza o resistencia para salir airosos de las pruebas o golpes. La psicología ha tomado este concepto de la física para identificar los procesos, fundamentos y condiciones que ayudan a los individuos y familias a enfrentar con éxito la adversidad. Es percibir los problemas desde sus posibilidades de superación y de la reparación. “Es­te enfoque se funda en la convicción de que el creci­miento del individuo y la familia puede alcanzarse a través de la colaboración de la adversidad”(Wash, 1998, 12). “La resiliencia es la capacidad humana para enfrente, sobreponerse y ser fortalecido o transformado por experiencias de adversidad” (Grotberg, 2001, 20). La resiliencia es más que la aptitud de resistir a la destrucción, preservando la integridad en circunstancias difíciles, es la aptitud de reaccionar positivamente a pesar de las dificultades y la posibilidad de construir basándose en las fuerzas propias del ser humano. No es sólo sobrevivir a pesar de todo, sino que es tener la capacidad de usar la experiencia derivada de las situaciones adversas para proyectar el futuro.

Varias investigaciones hallaron que un temperamento despreocupado y alegre y un alto grado de inteligencia contribuían a forjar la resiliencia, aunque no en forma definitiva y concluyente. Más demostrativo parece ser la autoestima y la creencia en la propia eficacia. Esa disposición hace más probable prevalecer sobre las dificultades, a diferencia de aquellos que son dominados por un sentimiento de impotencia. Quienes tienen confianza en sus propias fuerzas y recursos —como descubrió Werner (1993) en un estudio sobre 700 niños nacidos en la pobreza de la isla Kauai— tienen más probabilidad de superar eficazmente la adversidad.

Anteriormente, Kobasa y su equipo (1983), descubrieron un tipo de personalidad fuerte, resistente o dura a situaciones de alto nivel de estrés, que denominaron con el término inglés “hardiness” (dureza). Su estudio original se basó en una población de hombres ejecutivos que fueron separados en dos grupos: uno con alto nivel de estrés y de enfermedad, y otro con alto nivel de estrés y bajo grado de enfermedad. Ambos fueron sometidos a una batería de pruebas de personalidad. Los trabajadores que eran inmunes a las enfermedades, a pesar de las fuertes presiones que soportaban, exhibieron las tres características comunes que llamaron las tres “c”, en razón de que las palabras inglesas que las definen comienzan con la letra c en el idioma inglés. Las tres características comunes de la personalidad hardiness son:

1) Compromiso (commitment) con ellos mismos y con quienes compartían las tareas. Se trata de una fuerte convicción en sí mismo y en lo que hacen. Es un sentimiento de adhesión al trabajo o tarea, porque se identifica con sus objetivos y prioridades de vida. La gente comprometida sabe en lo que está involucrada y lucha por ello. Además, manifiestan un fuerte espíritu de solidaridad con sus compañeros involucrados en la comunidad de intereses que comparten.

2) Sentido de control (control) en el manejo de las experiencias y eventos. Es la creencia de que uno puede influir en el curso de los acontecimientos o ser responsable por las experiencias propias.

3) Desafío (challenge), conlleva la idea de que los problemas y las dificultades en lugar de ser una amenaza son una oportunidad para el cambio o la posibilidad de experimentar situaciones nuevas. Lo que a otros les produciría pánico o malestar, a estas personas les depara una aventura que los estimula a luchar. Quienes tenían esta cualidad eran personas que no percibían las situaciones como negativas sino como un hecho positivo que les permitía la posibilidad de superarse y ser mejores.

Con respecto a los recursos familiares y sociales asociados a la resiliencia, los investigadores han señalado la importancia del cariño, el afecto, el apoyo emocional y la existencia de un orden familiar con límites claros y razonables. Se ha enfatizado el valor de los procesos interactivos, la cohesión, la flexibilidad, la comunicación franca y la capacidad de resolver problemas como factores que favorecen el buen funcionamiento familiar y contribuyen al bienestar de sus miembros. También ha sido ampliamente documentada la importancia del apoyo de las redes sociales en situaciones de crisis. En el estudio de los niños resilientes de Kaua­i, se halló que la influencia más positiva fue una relación cariñosa y estrecha con un adulto significativo (padres, tío, abuelo u otro pariente o amigo) que los defendía y era una fuente de fortaleza en las dificultades.

Los atributos que aparecen con frecuencia en los niños y adolescentes resilientes, según un estudio de Suárez Ojeda (Melillo et al., 2001, 88), han sido llamados, “pilares de la resiliencia”. Se tratan de las aptitudes básicas que hacen posible resistir y preservar la integridad en circunstancias desfavorables o fuertemente hostiles. Suárez Ojeda identifica siete fuentes generadoras de esas fuerzas interiores de lucha y fortaleza:

  • Introspección: la capacidad para examinarse internamente, plantearse preguntas difíciles y darse respuestas honestas.
  • Independencia: saber fijar límites entre uno mismo y el medio problemático, es decir, la capacidad para mantener distancia física y emocional con respecto a los problemas agobian, sin caer en el aislamiento.
  • Capacidad de relacionarse: la habilidad para establecer lazos íntimos y satisfactorios con otras personas.
  • Iniciativa: la capacidad para hacerse cargo de los problemas y ejercer control sobre ellos, además, la decisión de exigirse y ponerse a prueba en tareas progresivamente más exigentes.
  • Sentido del humor: la predisposición del espíritu a la hilaridad, encontrando lo cómico en la propia tragedia, lo cual permite alejarse del foco de tensión y relativizar la adversidad.
  • Creatividad: la capacidad para crear orden, belleza y un sentido de coherencia, a partir del caos y del desorden.
  • Conciencia moral: comprende la gama de valores internalizados a través de la historia personal, especialmente referidos a los de compromiso, solidaridad y de buscar el bienestar común.

A esta lista, Aldo Melillo et al. (2001), agregan la “autoestima consistente”, que es el resultado del cuidado afectivo proporcionado desde la infancia por un adulto significativo.

Dr. Mario Pereyra, tomado de www.mpereyra.com

La Resiliencia

Descargar la Lección de Adultos en PDF AQUÍ

Descargar el Comentario de la Lección en PPT AQUÍ

Libro: Nuestra Herencia, Curso de historia denominacional

Descargar el archivo WORD AQUÍ

Esperanza contra la Depresión

Descargar la Lección de Alumno en PDF AQUÍ

Descargar el comentario en PPT AQUÍ

Guía de Estudio de la Biblia y el Espíritu de Profecía

Descargar el archivo WORD AQUÍ

¿”Buenos Pensamientos” o Pensamiento Positivo?

¿“BUENOS PENSAMIENTOS” O PENSAMIENTO POSITIVO?

Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. Filipenses 4:8 (Traducción en lenguaje actual)

La Psicología en lugar de hablar de pensamientos buenos o malos, trata de los pensamientos positivos y negativos. Se estima que tenemos unos 50.000 pensamientos al día. De éstos, ¿cuántos son positivos o cuántos negativos? Pensamientos negativos son, por ejemplo, “estoy gordo”, “estoy perdiendo memoria”, “no tengo dinero para pagar mis cuentas”, “nada de lo que intento me sale bien”, “soy un fracaso”.

Se ha encontrado que cuando predominan los pensamientos de signo negativo, se generan esquemas de pensamientos negativos que a su vez producen comportamientos negativos. Hay gente que se siente mal que no atinan a darse cuenta porque motivos están así, cuando ese estado es producto de patrones cognitivos negativos o estructuras mentales basadas en ideas negativas repetidas.

Aaron Beck, uno de los fundadores de la Psicología Cognitiva, ha declarado que la depresión es el resultado de tres tipos de pensamientos negativos, que llamó la “tríada cognitiva”, una hipótesis que la investigación ha encontrado evidencias empíricas que la confirman. Esos pensamientos negativos son: pensar negativamente de sí mismo, un pensamiento negativo del mundo y ver el futuro de manera negativa, es decir, tener muy baja autoestima, ser pesimista con respecto al estado de cosas que le rodean y estar desesperanzado con respecto al porvenir. Quienes así piensan se hacen proclives a sufrir de depresión, ya que esas ideas producen cierta vulnerabilidad para sucumbir en ese trastorno del estado del ánimo.

 Por otra parte también se ha descubierto los beneficios del pensamiento positivo. Hace unos años, Suzanne Kobasa y su equipo de la Universidad de Chicago, estudiaron a gerentes de empresas, que tenían una excelente salud, con alta capacidad de inmunidad a las enfermedades, a pesar de soportar fuertes tensiones. Querían saber cuál era el secreto que los hacían tan resistentes al estrés, cuando otras personas en igual condiciones sufrían infartos y otros trastornos. Descubrieron el perfil de la personalidad hardiness (duras), que se caracteriza por tres tipos de pensamientos: 1) Compromiso, la adhesión a una causa o tarea; 2) sentido de Control el pensamiento que ellos eran capaces para manejar las experiencias y los diferentes eventos, aun los más adversos; y 3) el tomar las dificultades como un Desafío, pensar que los problemas no eran algo malo sino algo a vencer. Esas personas no percibían las situaciones como negativas sino como un hecho positivo que les permitía la posibilidad de superarse y ser mejores.

En general, después de muchos años de investigaciones, hay acuerdo entre los psicólogos que los pensamientos positivos como gratitud, alegría y confianza en sí mismo pueden alargar la vida y mejorar la salud (Ehrenreich, 2010). Quizás el pensamiento positivo más estudiado y reconocido, especialmente en USA, sea el optimismo, que se define como tener expectativas positivas, esperar lo mejor o pensar que las cosas irán mejor. Quienes así piensan, en contraste de los pesimistas, demostraron en las investigaciones tener mejor salud, ser más longevos, alcanzar prosperidad y éxito. Así han surgido una pléyade de instructores del pensamiento positivo, desde predicadores, escritores y múltiples gurúes que ofrecen cursos y diferentes programas de entrenamiento para desarrollar el pensamiento positivo, que va del auto-hipnosis, el control mental y el pensamiento control. La idea central es desarrollar estrategias para reprimir, bloquear o negar el acceso de los pensamientos negativos y desarrollar los pensamientos positivos, creyéndose capaces de lograr casi cualquier cosa. En otras palabras, resulta un esfuerzo deliberado de auto-engaño, de pensarse en forma omnipotente.

Estados Unidos es “el corazón del pensamiento positivo”, se promueve y predica enfáticamente la positividad por parte de los políticos, los economistas y periodistas. Hasta hay negocios usando la palabra “positiva”, como “Positive Pizza and Pasta Place”, quizás para distinguirse de las pizzas o pastas negativas (?). Pero, ¿acaso esa actitud no es riesgosa y llevar al autoengaño? ¿No hay casos donde necesitamos imaginar lo peor para ser más prudente y no ponernos en situaciones peligrosas? Un conductor debe calcular las maniobras de quien viene de frente pensando lo peor para estar preparado para frenar. Seguramente elegiríamos un médico que esté dispuesta a investigar las más terribles posibilidades en lugar de otro que diera ligeramente un diagnóstico optimista. En síntesis, no hay que irse al extremo de hacer la apología del pensamiento positivo porque es recomendable cierto grado de negatividad y sospecha para no sufrir decepciones y sufrir problemas serios.

Ahora, bien, ¿los pensamientos positivos son lo mismo que los “buenos pensamientos”? Podríamos decir que los pensamientos positivos son buenos, pero ¿todos los buenos pensamientos son positivos? Los pensamientos positivos es una clasificación funcional, se refiere aquellos pensamientos que están asociados con la buena salud mental y los negativos son los que pueden promover trastornos o disfunciones psicofísicas. En cambio, los “buenos pensamientos” tienen un carácter moral, es una valoración que remite a la norma moral. La psicología como ciencia estudia las cosas como son no como deberían ser, no se centra en el valor de las cosas sino en la cosa en sí. Pero la Biblia trata de lo bueno y advierte para no caer en lo malo. Hay malos pensamientos que salen del “corazón humano” como “la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad”, que “contaminan a la persona” (Mar.7:21-23; NVI), que se nos pide que evitemos, como por otro lado, hay buenos pensamientos como “la bondad que atesora en el corazón (que) produce el bien” (Lc.6:45), las cosas verdaderas, justas, buenas y virtuosas, que se nos insta a pensar en ellas (Fil.4:8).

Dr. Mario Pereyra, tomado de www.mpereyra.com