Archivo mensual: febrero 2011

¿Y los Libros Apócrifos?

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¿Y Los Libros Apócrifos?

Noto que algunas Biblias incluyen un número de libros llamados apócrifos. ¿A qué se debe?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

La palabra “apócrifo”, en griego, significa “cosas escondidas”. Nadie sabe con certeza por qué algunos libros judíos fueron designados con ese título. Quizá se pensó originalmente que contenían alguna clase de conocimiento secreto, disponible solo para un grupo en particular. Los libros apócrifos fueron producidos entre el siglo III a.C. y el I siglo d.C. La lista de libros o materiales generalmente incluidos en los apócrifos son: 1 y 2 Esdras, 1 y 2 Macabeos, Tobías, Judith, adiciones al libro de Ester y de Daniel, la Oración de Manasés, Baruc, la Carta de Jeremías, el Salmo 151, Sirac (Eclesiástico) y la Sabiduría de Salomón. Muchos de estos libros fueron incorporados al canon del Antiguo Testamento de la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.

      1. Los apócrifos y la versión griega del Antiguo Testamento. Se argumenta generalmente que los apócrifos fueron incluidos originalmente en la versión griega del Antiguo Testamento, y de allí llegaron a la Biblia cristiana. Pero esto está lejos de ser cierto. La traducción griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta (LXX), comenzó en la primera mitad del tercer siglo a.C. En aquel tiempo, es casi seguro que fue una traducción de solo los cinco libros de Moisés (el Pentateuco o Torá). Se sabe poco acerca del proceso que llevó a la traducción del resto del Antiguo Testamento al griego, particularmente a la traducción o la incorporación de los libros que llamamos apócrifos. No conocemos los libros exactos que fueron incluidos en la Septuaginta durante el tiempo de los apóstoles; ni sabemos si alguna vez hubo una lista oficial de libros apócrifos. Sí sabemos que los judíos nunca consideraron que estos libros formaran parte del canon hebreo. Pero también sabemos que los estimaban y los leían. Manuscritos o fragmentos de algunos de los libros han sido encontrados entre los rollos del Mar Muerto.

      2. Los apócrifos y la iglesia cristiana: Se creía que los cristianos adoptaron como su Biblia el canon judío alejandrino más amplio, que incluye a los apócrifos. Esta idea ha sido totalmente desacreditada. En los primeros siglos de la era cristiana, hubo algún debate entre los cristianos referente a estos libros. El caso más famoso es el de Jerónimo (345-420 d.C.). Él decidió traducir el Antiguo Testamento al latín utilizando la Septuaginta, que ya había incluido muchos de los libros apócrifos; pero decidió basar su traducción en el texto hebreo del Antiguo Testamento. Si bien incluyó los apócrifos en su traducción, dejó en claro que estos libros no deberían ser considerados parte del canon inspirado y no debían ser usados para establecer creencias cristianas. Su canon fue el canon breve hebreo. No obstante, consideró que los apócrifos eran dignos de ser leídos.

      Agustín sostuvo que la traducción latina de la Biblia debía estar basada en la Septuaginta, para contribuir a la unidad de la iglesia en el Este, donde se utilizaba el griego, y del Oeste, donde se utilizaba el latín. Abogó por considerar los apócrifos como inspirados, y su posición prevaleció. La Biblia latina (la Vulgata) se convirtió en la Biblia oficial de la iglesia cristiana.

      3. Los apócrifos y la Reforma: Los reformadores revieron la cuestión de los apócrifos. En su traducción de la Biblia al alemán, Martín Lutero incluyó los libros apócrifos pero, al igual que Jerónimo, no los consideró iguales en autoridad que las Escrituras, y estableció que no debían ser utilizados para definir la doctrina cristiana. La tradición de la Reforma excluyó totalmente los apócrifos del canon, aceptando en su lugar el canon hebreo más breve.

      Una de las razones para el rechazo de los apócrifos fue que estos libros apoyaban algunas posiciones erróneas, contrarias a las que la iglesia sostenía como dogmas cristianos. Por ejemplo, apoyan la idea de que las obras humanas contribuyen a la salvación (Tob. 4:7-11), que los santos pueden interceder por otros (2 Mac. 15:13-14) y que la expiación puede ser hecha en favor de los pecados de los muertos (2 Mac. 12:39-45).

      Hoy, muchas versiones y traducciones de la Biblia incluyen los libros apócrifos. Si bien no son considerados inspirados por Dios, contienen información que contribuye a una mejor comprensión del desarrollo del pensamiento judío durante el período intertestamentario y provee un útil trasfondo cultural, histórico y religioso para el estudio del Nuevo Testamento.

El Verdadero Amor

EL VERDADERO AMOR

Un hombre de cierta edad vino a la clínica para curarse una herida en la mano.  Tenía bastante prisa, y mientras la enfermera le curaba, ella le preguntó qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

Le dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su esposa que vivía allí. Le contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzehimer (enfermedad donde se pierde la memoria) muy avanzado, y que todos los días tenía que llegar a desayunar con ella antes de ir al trabajo.

Mientras terminaba de vendar la herida, la enfermera le preguntó si su esposa se preocuparía en caso de que él llegara tarde esa mañana.

-No –dijo el hombre- ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.

Entonces la mujer le preguntó extrañada, -Y si ella ya no se acuerda quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?

Sonrió, y dándole una palmadita en la mano, le respondió: 

-Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella.

El verdadero amor, no se reduce a lo físico o romántico; el verdadero amor, es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será, y de lo que ya nunca podrá ser.

¿Por qué la gente grita?

¿POR QUE LA GENTE GRITA?

Un sabio preguntó a sus discípulos lo siguiente:

– ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?

Los hombres pensaron unos momentos: – Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.

Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – Preguntó el sabio – ¿No es posible hablarle en voz baja?,
¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.

Finalmente él explicó:

Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego el sabio preguntó:

¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?, ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. – El sabio continuó – Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

Luego el sabio dijo:

Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

¿Quién fue Melquisedec?

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Melquisedec: ¿Humano o Divino?

¿Quién es Melquisedec? Se lo describe como “sin padre, sin madre, sin genealogía; que no tiene principio de días ni fin de vida” (Heb. 7:3). ¿Será que estas características hacen del él un ser divino?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

      A esta pregunta le han dado varias respuestas. Siendo que el Antiguo Testamento menciona a Melquisedec sólo en dos ocasiones (Génesis 14:18-20; Salmo 110:4), esto ha generado especulaciones acerca del personaje y su misión. Entre los rollos encontrados en Qumram, hay uno acerca de Melquisedec (primer siglo antes o después de Cristo) en el cual se lo describe como un ser celestial, un guerrero quien vence a Belial en la postrer batalla.
      Con relación a este asunto, entre los cristianos el tema también se ha prestado para la especulación. En efecto, al comienzo de la era cristiana hubo sectas que llevaron ese nombre. Se caracterizaron por enseñar que Cristo fue inferior a Melquisedec, a quien consideraban sacerdote para los ángeles y otros seres celestiales. En los escritos judíos lo identificaron con Sem, uno de los hijos de Noé. Una especulación de esta naturaleza está ausente de la epístola a los Hebreos.
      1) Función de Melquisedec en Hebreos. El propósito del apóstol es demostrar que el sacerdocio de Cristo es superior al de Aarón. En el argumento, el sacerdocio de Melquisedec llega a ser muy importante, por cuanto Cristo no pertenece a la descendencia de la tribu de Leví y, en consecuencia, de acuerdo con la ley, no podría haber desempeñado funciones sacerdotales. La Biblia destaca un sacerdocio que no se basa en la genealogía. El Salmo 110:4 predice que el sacerdocio aarónico sería reemplazado por el eterno sacerdocio de Melquisedec en la persona del Mesías.
      2) Melquisedec, una figura histórica. Con claridad, el apóstol ve a Melquisedec como una persona que vivió durante el tiempo de Abram. En Hebreos 7:1 figura como el rey de Salem, nombre antiguo de la ciudad de Jerusalén (Sal. 76:2), y también fue sacerdote. Se encontró con Abram después una victoriosa batalla, lo bendijo, y éste le dio los diezmos (Heb. 7:2). Entonces, el apóstol procede a argumentar que el sacerdocio de Melquisedec es superior al de Aarón por cuanto Melquisedec bendijo a Abram (El que “bendice” es superior al que es “bendecido”).
      3) Un ser divino. En primer lugar, la frase “sin padre y sin madre” fue utilizada por los griegos para referirse a los dioses, con lo cual sugiere que Melquisedec debe haber sido un ser divino. Sin embargo, esta frase también se la utilizó para describir la orfandad, al hijo ilegítimo o también a la persona cuyo origen era desconocido. Por esto, dicha frase no basta para probar que Melquisedec era divino.
      En segundo lugar, es probable que al ir acompañada por la expresión “sin genealogía”, el apóstol estuviera aclarando lo que tenía en mente al expresar “sin padre y sin madre”, razón por la cual no contamos con el registro genealógico correspondiente. La conclusión se desprende del hecho que no existe la información respectiva, lo que por cierto dificulta la identificación. Melquisedec “ni tiene principio de días, ni fin de vida”. Es evidente que no se trata de un ser humano cualquiera.
      Tercero, el dilema se lo puede dilucidar si se analiza la última parte de Hebreos 7:3: “Semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre”. Una traducción más literal sería “Pero siendo hecho semejante/similar al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre/perpetuamente”. Se añade esta frase para calificar la afirmación “que ni tiene principio de días, ni fin de vida”. Él no es eterno por derecho propio, pero en la descripción Melquisedec es hecho un parangón del Hijo de Dios, el único cuyo sacerdocio es realmente eterno. Melquisedec es semejante a Cristo en el sentido que la Escritura no proporciona ningún registro ya sea de su nacimiento, su genealogía o de su muerte. La falta de estos datos en el registro bíblico es utilizada por el apóstol para plantear una semejanza o paralelo entre Melquisedec y Jesús, quien es realmente eterno.
      De este modo, el sacerdote y rey de Salem llega a constituirse en símbolo del verdadero sacerdote, el Hijo de Dios, quien es el originador del sacerdocio eterno que no está encuadrado por parámetros genealógicos. El apóstol interpreta el sacerdocio de Melquisedec en función del anuncio del sacerdocio eterno del Mesías que figura en Salmo 110:4 y por el hecho de que Cristo es el cumplimiento de las profecías mesiánicas. Melquisedec fue una figura histórica anticipada destinada a presentar el verdadero sumo sacerdote celestial, el Hijo de Dios.

Capacitación para las Comisiones de Evangelismo

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CAPACITACIÓN DE COMISIONES DE EVANGELISMO

MAESTROS DE CEREMONIA

Deben estar presentables, bien vestidos y arreglados.

Pararse al frente con ánimos. Aunque debe evitar demasiada efusividad y ser apagado. Busque el equilibrio.

Siempre sonreír, tratar a todos con cortesía.

Use palabras sencillas, pero profundas.

Explique lo beneficioso que será haber llegado a ese lugar, y lo contentos que se sienten con la presencia de cada uno de los asistentes.

No utilizar lenguaje denominacional, como “los feligreses”, “la pluma inspirada”, “el espíritu de profecía”, “estamos en una semana de cosecha”, “ganar almas para Cristo”, etc.

Nunca diga:                           

Vamos a conocer a nuestras visitas

Póngase de pie las visitas

Cuántos aquí no son adventistas

Quién de aquí no es de la iglesia

Levante la mano quién no es adventista

Diga:

Estamos felices con la presencia de nuestros amigos.

Con alegría anunciamos en nuestro medio la presencia de amigos que nos visitan por primera vez.

DIRECTORES DE CANTO

Sonreír mientras se dirige el canto.

Dirigir con mucho ánimo.

Hacer una introducción al canto.

Mirar a las personas, eso hace que presten atención a la letra.

No improvisar

Se debe aprender bien la letra de las canciones.

Hable solo cuando sea necesario.

No haga muecas o ademanes que llamen la atención del público al director de canto y no a la música que se está entonando.

RECEPCIÓN

Se recomienda que deban estar uniformadas o con algo que las distinga de las demás.

Mostrar siempre una sonrisa y amor por las personas. Sean cariñosas.

Recuerden que son candidatos al reino de los cielos y que son hijos de Dios.

Pregunte amablemente su nombre y depuse de tener el nombre pregunte su dirección.

Invitar a un(a) ujier que las dirija a sus asientos los cuales deben ser los preferenciales, adelante si fuera preciso.

Que los ujieres los hagan sentar al lado de algún hermano que tenga Biblia, para que la ayude a ubicarse cuando sea necesario.

No ofrezca un beso en la mejilla si la persona no se lo ofrece primero.

Tenga al día, actualizado, los nombres de los asistentes en la semana.

Apunte claramente las direcciones, pidiendo referencia si fuere necesario.

Características de una buena recepcionista

  • Alegre
  • Comunicativa
  • Puntual
  • Responsable
  • Cristiana
  • Con espíritu misionero
  • Tener tacto
  • Ser cortés
  • Ser amable
  • Tener buena presencia
  • Tener iniciativa 

MINISTERIO DE ORACIÓN

Orar continuamente durante todo el mensaje.

Delegar a personas con anticipación para la oración. No improvisar.

Buscar un lugar apropiado, que no interrumpa la predicación.

Luego de acabar la predicación realizar reuniones de oración, para pedir por las personas asistentes.

Pedir la lista de personas nuevas a la secretaria de recepción.

Repartirse los nombres entre cada hermana del ministerio de oración intercesora y orar continuamente por ellos.

El Sacerdocio Universal

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EL SACERDOCIO UNIVERSAL

Cada creyente un misionero

La orden de Jesús, “Id…”, no fue dada a un segmento del pueblo de Dios sino a todo creyente.

La distinción entre laicos y clérigos no es bíblica.

Ambas palabras, clero y laico, indican que el ministerio fue dado a cada miembro del cuerpo de Cristo.

Clero:

Col 1:12 “con gozo, dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia (klerou) de los santos en luz”

Rom 8:17 “y si hijos, también herederos (kleronómoi)… herederos (kleronómoi) de Dios”.

Laico:

Mat 1:21 “y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo (laós) de sus pecados”.

1 Ped 2:9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo (laós) adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Por lo tanto, TODO CREYENTE ES UN MINISTRO

Es verdad que algunos son llamados a una “determinada clase de servicio” (HAp 134), tales como diáconos, ancianos y pastores, luego de la imposición de manos. Sin embargo, estos “pastores (dirigentes) no deben hacer la obra que pertenece a la iglesia, cansándose ellos mismos, e impidiendo que otros desempeñen su deber. Deben enseñar a los miembros a trabajar en la iglesia y la comunidad”, (SC 88)

“cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero” (DTG 166)

EL PLAN DE DIOS

Lee cuidadosamente 2 Cor 5:17-6:2

Todos hemos recibido el “ministerio de la reconciliación” y “somos embajadores de Cristo”

“Cualquier vocación de uno en la vida, su primer interés debe ser ganar almas para Cristo”. (DTG 761)

Resumen

  1. Nosotros, todos nos unimos a Dios para llenar la tierra con su gloria. “Tan cierto como hay un lugar preparado para nosotros en las mansiones celestiales, hay un lugar designado en la tierra, donde hemos de trabajar para Dios” (PVGM 297)
  2. Todos tenemos la misión de salvar almas. “Todo cristiano debe ser un misionero” (MC 71)
  3. Todo creyente tiene la autoridad de Cristo para realizar su ministerio.
  4. El plan de Dios es llegar con el evangelio a todo ser humano en la tierra.
  5. Los métodos para cumplir esta misión divina son: compartir el evangelio, haciendo discípulos, asimilando a la gente a grupos de acción y enseñándoles a su vez a formar nuevos discípulos.

Sociedad con el Espíritu

(Hech 5:32; 14:3; 16:14) “Cuando el poder divino se combine con el esfuerzo humano, la obra se propagará como fuego en el rastrojo” (1 MS 118)

Adiestramiento para el ministerio

Hech 19:9 (cf. 11:26; 20:16) “Muchos trabajarían con gusto si se les enseñara cómo empezar. Necesitan ser instruidos y alentados. Cada iglesia debe ser una escuela práctica para obreros cristianos”. (SC 75).

Importancia de la Evangelización

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IMPORTANCIA DE LA EVANGELIZACIÓN

DEFINICIÓN DE CONCEPTOS

Testificación:

  • Hemos sido llamados a ser testigos (Hch 1:8; 22:15,16)
  • Testigos son las personas que pueden dar un informe personal de algo, porque lo han vivido directamente (Hch 4:33)
  • La experiencia es el fundamento de toda verdadera testificación (Hch 5:32; Mt 26:69-75; Hch 2:38)
  • Nadie tiene derecho de recomendar a otros lo que no ha probado en carne propia. Algunos necesitan más tener algo que decir, que el poder de expresarlo. Demasiado a menudo predicamos sobre asuntos en los cuales no tenemos experiencia personal.
  • La testificación es un resultado natural de la conversión. Una razón para la falta de testificación verdadera entre nosotros es que conocemos poco de Jesús y de su poder en nuestras vidas (1 Juan 1:3)
  • Los cristianos son testigos poderosos cuando tienen el gozo y la seguridad de su propia salvación. Su meta es conducir a otros a tener la misma clase de experiencia.
  • La palabra griega para “testigo” es martus, que es la raíz de la palabra martir (Hch 22:20). Un martir es alguien que está convencido de la verdad y la manifiesta tanto en su vida como en su muerte. Los hombres que son mártires dan su vida por la verdad que han experimentado.
  • Desde la perspectiva bíblica, la testificación es más que lo que decimos en ciertos momentos inspirados. La testificación involucra todo  lo que somos y hacemos. No podemos evitar ser testigos.

Evangelización:

  • Es una forma de testificación orientada en forma más específica. Evangelizar es compartir las buenas nuevas de la salvación de tal manera que los incrédulos se persuadan de aceptar a Jesús como Salvador.
  • Existen tres enfoques de evangelización:
 

Evangelización Por el estilo de Vida

Evangelización Mediante conversaciones

Evangelización por persuasión

Método

Satisfacer necesidades sentidas

Dar testimonio

Estudiar las doctrinas

Meta

Obtener acceso al corazón

Entregar el conocimiento del evangelio Conducir a los no creyentes a un compromiso con Cristo y su iglesia

 Evangelización por el estilo de vida. Testimonio cristiano ante no creyentes a través de hechos, actitudes y conversaciones (Hch 2:44-47; 9:36-39). Para que sea efectivo es necesario que vayamos donde está la gente.

  • Evangelización mediante conversaciones. Forma más intensa de testificación. Ocurre en lugares comunes donde los cristianos se encuentran con otras personas en la vida diaria. Encuentros no son planificados. Se aprovechan oportunidades a medida que surgen (Hch 8:27-31; 26:1-28). Requiere cierta preparación.
  • Evangelización por persuasión. Forma más intensa de evangelización. Procura conducir al no creyente a tomar una decisión. Es la presentación de las doctrinas bíblicas con el poder del Espíritu Santo, de tal manera que las personas son persuadidas a aceptar a Jesús como Salvador, y a servirlo en la comunión de la iglesia (Hch 2:38; 18:4; 19:26; 28:23). Se realiza mediante estudios bíblicos, grupos pequeños y otras. Las personas necesitan adiestramiento y dones espirituales para este tipo de evangelización.