Archivo mensual: julio 2011

El nuevo pacto de Hebreos

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El nuevo pacto de Hebreos

Hebreos 8:10 habla del nuevo pacto y de su ley. ¿A qué se refiere esa ley del nuevo pacto?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

 El texto que usted citó no especifica el contenido de la “ley”, pero la terminología usada en el contexto inmediato y la visión de la ley en el resto de la carta a los Hebreos ofrecen una clara respuesta a su pregunta. Examinemos ambas.
       1. La ley de Hebreos 8:10: El versículo cita a Jeremías 31:33, el único lugar del Antiguo Testamento donde se menciona 
el “nuevo pacto”. Según el nuevo pacto, el Señor promete 
poner sus leyes en la mente de su pueblo y escribirlas sobre su corazón (Heb. 8.10). Hay varias cosas para destacar.
       En primer lugar, no se hace referencia a una nueva ley. Simplemente dice “mis leyes”, lo que indica que los lectores entendían de qué se trataba. Lo que se agrega es que bajo el nuevo pacto, la ley será colocada en la mente de los seres humanos.
       En segundo lugar, se declara explícitamente que Dios escribirá sus leyes en el corazón humano. Es imposible pasar por alto la relación con la entrega de los Diez Mandamientos en el Sinaí: “Y escribió en tablas las palabras del pacto, los Diez Mandamientos” (Éxo. 34:28). Fueron “escritas por el dedo de Dios” (31:18). Estas tablas son llamadas “las tablas del pacto” (Deut. 9:9, 15), es decir, la ley del pacto, y fueron colocadas dentro del “arca del pacto” (Deut. 10:8). En el nuevo pacto, el Señor inscribirá esta misma ley del pacto en el corazón humano, de manera que esta llegue a ser parte de la vida del creyente.
       En tercer lugar, el plural “leyes”, usado solo en Hebreos 8:10 y 10:16, no se refiere a una diversidad de leyes diferentes de las del Antiguo Testamento, sino al contenido del Decálogo. En el texto hebreo de Jeremías 31:33, el término “ley” es singular, pero la traducción griega del Nuevo Testamento, usada por el apóstol, la traduce en plural. Esto es porque la ley inscripta en las tablas consistía en una lista de leyes específicas, que eran los Diez Mandamientos (Éxo. 34:28).
       Sobre la base de esta evidencia, podemos concluir que 
el escritor bíblico tenía en mente el Decálogo como la ley 
del nuevo pacto.
       2. Hebreos abroga la ley: Se podría sostener que no deberíamos tomar tan estrechamente el verbo “escribir” limitándolo al Decálogo; que tal vez se utiliza de manera más general. Pero lo único que tenemos para interpretar el pasaje es lo que este dice, y las conexiones que hace con otras partes de la Biblia. Pero examinemos ahora la utilización del término “ley” en el resto de Hebreos.
       Hay una ley que el apóstol cree que ha sido “abrogada” (Heb. 7:18), no porque fuera mala sino porque era tan solo “sombra de los bienes venideros” (Heb. 10:1). Esta era la ley sacerdotal que restringía el sacerdocio a los descendientes de Leví (cap. 7:5, 16, 18), la que se refería al sistema de sacrificios (caps. 8:4; 10:8), las purificaciones rituales (cap. 9:10) y la sangre de animales (cap. 9:22). Como estas leyes fueron “abrogadas” por medio del sacrificio y la obra sacerdotal de Cristo, no pueden ser parte de las leyes inscriptas en el corazón de los que aceptan el nuevo pacto.
       3. Hebreos confirma la ley: De manera especial confirma los Diez Mandamientos, e indica que aún son válidos en la vida de la comunidad del nuevo pacto. El autor declara que Dios juzgará a los adúlteros (cap. 13:4), que necesitamos adorar a Dios (cap. 12:28), y hace un llamado a los lectores a ser obedientes a la voluntad de Dios para ellos (cap. 10:36). Se menciona inclusive el sábado (cap. 4:4) y el hecho de que Dios descansó y que “queda un reposo para el pueblo de Dios”(cap. 4:9). Esto nos muestra que Hebreos establece una diferencia entre los Diez Mandamientos como la ley del nuevo pacto y los mandamientos del viejo pacto relacionados con las leyes sacerdotales.
       Acaso lo más importante de este análisis es que la ley debería llegar a ser parte de nosotros, dando forma a 
nuestro carácter y acciones. No resulta una carga sino una expresión gozosa de nuestra relación de pacto con Dios; un pacto establecido por medio de la sangre preciosa de Cristo.

 

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Lección 05: Bienaventurado eres, ¡Oh Israel!

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La Profecía Como Pasado y Futuro

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La Profecía Como Pasado y Futuro

¿Son aceptables las variantes para interpretar el libro de Daniel?

Estoy escuchando que algunos adventistas están interpretando como literal el período mencionado por Daniel 12:5 al 13. ¿Qué piensan acerca de esta variante?

Responde: Dr Ángel Manuel Rodríguez, BRI

      Efectivamente, hay algunos que aplican al futuro los textos mencionados en la pregunta. Piensan que ciertos acontecimientos sucederán después que Miguel se levante (vers. 1). En consecuencia, dicen que los períodos proféticos mencionados en dichos textos —1.260, 1.290, 1.335 días respectivamente—, deben ser considerados como días literales que todavía están en el futuro.
      Utilizando el método histórico de interpretación, tradicionalmente los adventistas han considerado que los días proféticos representan años. Con la intención de introducir un doble cumplimiento apocalíptico, cualquier intento de armonizar la concepción futurista con la historicista, echa por tierra nuestro sistema de interpretación profética. Al no contar con el aval ni del contexto, tampoco del resto del libro de Daniel, la mencionada pretensión no tiene asidero. Lo fundamentaré:
      1. Estructura de la visión. La visión que figura en el capítulo 10 comprende hasta el versículo 4 del capítulo 12, el cual finaliza con la conclusión registrada en los versículos 5 al 13 del último capítulo de Daniel. La introducción registra una conversación sostenida por Daniel con dos criaturas celestiales. La conclusión de la visión describe la misma conversación sostenida por el profeta con los citados personajes. Se trata de una unidad literaria de estructura simple.
      2. Períodos que abarcan. El factor tiempo de las profecías de Daniel se encuentra al final de las visiones. En el capítulo 7 la visión se describe desde el versículo 1 al 14; el aspecto del tiempo se registra en el versículo 25. En la visión de Daniel 8:1 al 12 el asunto del tiempo está presentado en el versículo 14. Esto indica que el tema tiempo del capítulo 12:5 al 13 está directamente relacionado con la visión del capítulo 11.
      3. Daniel 7 y los 1.260 días. Las tres veces y media, período profético/1.260 días, se introduce por primera vez en Daniel 7:25 en un contexto claramente simbólico. Por esto no existe razón alguna para interpretar en forma literal el mismo período que aparece en el versículo 7 del capítulo 12. Este planteamiento invalida el principio día por año. Su aplicación es una inconsistencia. Además, Daniel 12:7, período durante el cual los enemigos de Dios persiguen al “pueblo santo” constituye un paralelo perfecto del capítulo 7.
      4. Relación lingüística entre los capítulos 11 y 12. La frase “¿Cuándo será el fin de estas maravillas?” (12:6) se refiere a Daniel 11:36, texto en el cual se encuentra la misma raíz hebrea —pala— que se utiliza para describir las palabras que los enemigos pronunciaron contra Dios (véase 8:24). Ambos textos indican que el poder del mal tendrá éxito sólo durante un determinado período. El capítulo 11 es el que se ocupa de ese tiempo específico durante el cual este fenómeno se realiza y, al mismo tiempo, señala que tendrá su fin después que los enemigos acaben con “la dispersión del poder del pueblo santo” (12:7). Estos hechos se describen en Daniel 7:25 y 8:24, textos que utilizan la misma terminología designada para los siervos de Dios. Otras conexiones incluyen referencias a los “impíos” (Dan. 11:32; 12:10), y los verbos “comprender” (11:33; 12:10), “limpiar” “emblanquecer” y “purificar” (11:35; 12:10).
      La palabra “continuo” en Daniel 11:31 y 12:11 se utiliza junto con el verbo “quitar/abolir”. Ambos usan la frase “la abominación desoladora” en conjunción con el verbo “establecer”. Por esto es que no hay posibilidad alguna para que estos dos textos estén considerando situaciones diferentes. Al utilizar la misma terminología el escritor afirma que está haciendo referencia al mismo tema. Por lo tanto, los períodos mencionados en Daniel 12:11, 12 —1.290 días y 1.335 días—, deben aplicarse a los hechos descritos en Daniel 11:31. Daniel 12:7 describe el período de persecución que se menciona en el capítulo 11:32 al 35.
      Definir el cumplimiento histórico de los 1.290 días y de los 1.335 no ofrece dificultad. Primero, los 1.290 días están asociados con la obra realizada por los enemigos de Dios mencionados en todas partes. Daniel 7 puntualiza que el control ejercido por un poder religioso/político contra el pueblo de Dios llegaría a su fin en 1798, fecha que señala el fin de los 1.290 años. Su punto de partida es el 508 d.C. cuando los francos vencieron a los arrianos visigodos. Segundo, los 1.335 días constituyen una extensión de los 1.290 días, lo que indicaría que comenzaron al mismo tiempo. Esto significa que los 1.335 años finalizaron en 1843/1844.

 

Lección 03: El Sábado y la Adoración

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¿Qué Sucedió la Primera Semana de la Creación?

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¿Qué Sucedió la Primera Semana de la Creación?

¿Qué es, exactamente, el “firmamento” mencionado en Génesis 1?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

        Su pregunta no es tan simple como parece, ya que algunos intérpretes han deducido de la palabra ” firmamento” ideas primitivas que reflejan la mitología de otras culturas antiguas. Sin embargo, Génesis utiliza un lenguaje simple y espléndido para describir cómo el nacimiento de un planeta como la Tierra, llegó a la existencia por medio de las manos del Creador. Aunque expresado de un modo que cualquier ser humano pueda entenderlo, sin ser irrelevante o primitivo, Génesis 1 da lugar a una posible comprensión futura como resultado de la investigación científica. Con respecto a su pregunta específica, “firmamento” (raqiac), ha sido interpretado por algunos como refiriéndose al primitivo concepto del Antiguo Cercano Oriente de una gran cúpula metálica celestial establecida sobre la tierra por Dios o los dioses. Si esta posición es correcta, entonces Génesis 1 está condicionado culturalmente y no sirve para entender cómo Dios creó este mundo. Consideremos brevemente a Génesis 1 prestando cuidadosa atención a su pregunta.
      1. Génesis 1 es único: Al comparar los registros de la creación del Antiguo Cercano Oriente, la narrativa bíblica es ciertamente singular. La falta de toda expresión politeísta y de cualquier referencia a la lucha de Dios con las fuerzas del caos, aparta totalmente el registro de la creación del Génesis de historias contemporáneas aunque parecidas, son rivales. En ellas no se encuentra absolutamente nada acerca de una creación en seis días, seguida por uno de reposo. Es verdad, existen algunas similitudes pero, cuando se las compara en su conjunto, ellas se vuelven insignificantes.
      De hecho, los parecidos bien pueden ser, al menos en algunos casos, remanentes de verdad insertos en las narrativas paganas. La historia bíblica no tiene paralelos, y pareciera estar en contraposición con las otras ideas acerca de la creación prevalecientes en el mundo antiguo.
      2. El uso de la palabra “firmamento”: Hasta donde sé, el término hebreo raqiac (firmamento), no se encuentra en ningún otra lengua, y su significado en hebreo no es totalmente claro. Su forma verbal significa “desenvolver, extender, estampar, moldear a martillazos”, sugiriendo que el sustantivo “firmamento” designa la bóveda del cielo como una cúpula sólida. Pero el sustantivo no designa necesariamente el resultado concreto de moldear con un martillo. La idea básica del verbo es la de extender algo, y el sustantivo podría expresar, entonces, la idea de expansión o aquí, en Génesis 1, hacer referencia al “espacio”. Ya que Génesis 1 no describe la naturaleza del “firmamento” creado durante el segundo día, los eruditos tienden a explicarlo en términos familiares vinculados a la antigua idea de una cúpula sólida.
      Génesis 1 varias veces menciona asuntos importantes con respecto al “firmamento”. Primero, que su función fue separar las aguas que estaban debajo de las aguas que estaban arriba. El hecho de separar las aguas podría sugerir que existe un elemento concreto en el firmamento, pero no se lo menciona específicamente. Este silencio nos permite utilizar la palabra moderna “atmósfera” para designarlo.
      En segundo lugar, la sugerencia de que se está haciendo referencia a la atmósfera se ve reforzada por el hecho de que el “firmamento” es el espacio donde vuelan las aves: “Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos” (vers. 20). En tercer lugar, el “firmamento” o expansión es llamado específicamente “bóveda” o, más precisamente, “cielos” en el versículo 8. El énfasis no está en lo concreto, sino más bien sobre el espacio que separa las aguas, que hace lugar para el vuelo de las aves.
      Finalmente, el texto expresa que el sol y la luna estaban en el firmamento/expansión de los cielos con la finalidad de actuar como lumbreras. La palabra “firmamento” no distingue entre el cielo y sus estrellas, pero esto no niega su distinción. La descripción del texto es la de una persona que eleva su vista y observa la luna y el sol en el cielo.
       El misterio de la creación realizada por un Dios amante nunca será plenamente entendido por sus criaturas. Con todo, el Génesis proporciona el único registro confiable de aquel hecho portentoso, aunque el texto nos ofrezca una síntesis concisa de su acción creativa. La ciencia moderna no puede aprobar o desaprobar lo que el Génesis afirma, pero puede ampliar nuestro conocimiento acerca del poder de Dios.

 

Lección 02: La Adoración y el Éxodo: Comprender quién es Dios

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¿Ungimiento masivo de enfermos?

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¿Ungimiento Masivo de Enfermos?

¿Hay algún apoyo bíblico para el ungimiento masivo de enfermos durante un servicio de adoración?

Responde: Dr. Ángel Manuel Rodríguez, BRI

La Biblia menciona muy poco acerca del ungimiento de los enfermos. Es muy probable que, en la iglesia cristiana, haya sido una ceremonia privada. Cuando los discípulos de Jesús vieron a una persona enferma mientras estaban predicando, la ungieron y oraron por su sanación (Mar. 6:13). Pero el pasaje más importante acerca de este tema se encuentra en Santiago 5:14, 15.
       1. Instrucciones para el ungimiento de enfermos. La única instrucción bíblica específica con respecto al ungimiento de los enfermos se encuentra en el análisis de Santiago de la oración. El apóstol enumera una serie de pasos para el ungimiento del enfermo, dando a entender que este tipo de oración debe ser ofrecida de una manera ordenada. Primero, una persona enferma invita a los ancianos, los líderes de la iglesia, a que vengan a orar por ella. Esta es, claramente, una ocasión privada, y sucede en el hogar de una persona. Segundo, los ancianos oran sobre la persona enferma. Si bien la práctica de imposición de manos sobre la persona no es mencionada, la frase “oren sobre él” (BJ) implica que esto era hecho. De todas maneras, el ungimiento requiere algún contacto físico con la persona. Tercero, el acto de ungir está combinado con la oración. El aceite de oliva es utilizado durante la ceremonia. El significado del aceite no está claro, pero el hecho de que el aceite era utilizado con propósitos médicos (ver Isa. 1:6) puede sugerir que era usado para indicar que esta es una oración por sanidad. También podría ser que el aceite sea un símbolo de la presencia del Espíritu Santo, el agente divino dador de la vida (ver Isa. 61:1-3). Cuarto, durante la oración, el nombre del Señor es invocado. Esta es otra manera de decir que los que oran no están confiando en su propio poder sino en el poder del Señor resucitado. Su solicitud reconoce que se es incapaz de satisfacer las necesidades de la persona enferma. Esto excluye la autoglorificación y todo sentido de orgullo o superioridad religiosa.
       2. Significado de la ceremonia. Varias cosas son significativas con respecto a esta importante ceremonia. Primero, el aceite no tiene poder en sí mismo. La sanación ocurre por medio de la intervención del Señor en respuesta a la oración que se le ofrece. Invocar su nombre es indispensable en esta ceremonia. Los que oran ofrecen la oración con fe, confiando en la sabiduría y el poder de Dios. El aceite es simbólico y señala el poder de Cristo para sanar por medio del Espíritu. Santiago deja en claro que el enfermo será sanado, y esto sucede muchas veces. Sin embargo, permanece el misterio de la oración, porque en algunos casos la oración de fe requiere que confiemos en la sabiduría de Dios cuando escoge actuar de otra manera. Segundo, la enfermedad no necesariamente es el resultado del pecado en la vida de una persona. Santiago escribió: “Si hubiere cometido pecados, le serán perdonados” (Sant. 5:15), dejando abierta la posibilidad de que la enfermedad tenga una causa natural. Tercero, la referencia al perdón indica que la sanidad por la que se ora tiene una naturaleza holística, de tal manera que la oración traiga sanidad tanto física como espiritual a la persona. La vida espiritual también es renovada a través del poder del Espíritu y la confesión del pecado. Cuarto, la oración no se hace en favor de una persona que está agonizando, sino por una persona enferma que requiere sanidad. La práctica de la extrema unción no puede ser sustentada a partir de Santiago 5:14 y 15.
       3. Implicaciones prácticas. No existe apoyo bíblico para la práctica del ungimiento de enfermos en grandes cantidades durante una reunión religiosa pública. Santiago deja en claro que esta es una ceremonia religiosa privada. Una práctica mal informada del ungimiento podría conducir fácilmente a un énfasis excesivo en lo milagroso y emocional. Cuando esto sucede, la confiabilidad de una experiencia religiosa generalmente está determinada por un supuesto encuentro con el Espíritu del Señor, independiente del testimonio de las Escrituras. Somos el pueblo de la Palabra, y deberíamos continuar dándole su papel principal en la vida de la iglesia. La fe y la práctica deben ser juzgadas por la clara instrucción de las Santas Escrituras.