Archivo de la etiqueta: Erton Köhler

EL VERDADERO REAVIVAMIENTO

EL VERDADERO REAVIVAMIENTO RENUEVA Y CORRIGE LA VIDA, SEGÚN LA VOLUNTAD DE DIOS.

Pr. Erton Köhler

Dios está levantando un fuerte movimiento de reavivamiento y reforma, para despertar a nuestra Iglesia en todo el mundo. Es emocionante ver a hermanos renovando su compromiso con Dios, miembros e iglesias que encuentran cura para sus heridas, viviendo en unidad y levantándose para cumplir la misión. Sin duda, “La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debería ser nuestra primera obra” (Mensajes selectos, t. 1, p. 141). Es tiempo de las grandes acciones del Espíritu Santo, las primeras gotas de la lluvia tardía.

En el territorio de la División Sudamericana, queremos fortalecer esta visión, y al mismo tiempo, alimentar y abastecer a la Iglesia con iniciativas y materiales que se puedan usar en la comunión personal y grupal de la iglesia local. Por eso, se relanzó el sitio reavivamientoyreforma.com (español), reavivamentoereforma.com (portugués) y del sitio oficial en inglés www.revivalandreformation.org. Además, es posible seguir las diferentes iniciativas en Twitter, @reavivayreforma y @reavivaereforma. Son algunas herramientas para que, mediante la tecnología, podamos apoyar, estar más cerca y alcanzar el mayor número posible de personas con esta visión.

A pesar de estas iniciativas, necesitamos recordar que el reavivamiento no sucederá por medios virtuales, sino por actitudes reales, personales y espirituales. Llegó el momento de buscar, de manera decidida, el poder del Espíritu Santo para que nos purifique de nuestros pecados, nos una como un solo cuerpo y levante un ejército para compartir la esperanza del regreso de Cristo a cada persona y cada casa en el territorio de la División Sudamericana.

Por otro lado, necesitamos tener la visión correcta. No podemos permitir que mientras la Iglesia se está despertando, el enemigo aproveche para sembrar desequilibrio, agitación y muchas veces, división. Necesitamos la sabiduría del Cielo para permanecer en el camino correcto de la visión divina de reavivamiento y reforma.

1. Es un movimiento para buscar a Dios en la primera hora de cada día. Este no es un movimiento reservado a programas o predicadores especiales. Es un movimiento de encuentro personal con Dios y de búsqueda del bautismo diario del Espíritu Santo, dedicando el mejor momento del día para la comunión, mediante la oración, meditación, lectura de la Biblia, de los escritos inspirados de Elena G. de White y de los materiales devocionales. Este es el primer paso y la base del reavivamiento.

2. Es un movimiento con base sólida. La Biblia necesita destacarse en todo este movimiento, que no tiene como base los sentimientos, sino el cómo reaccionamos. La reacción esperada por Dios no son lágrimas, ni momentos de “alabanza” eufóricos, mucho menos la búsqueda de predicadores carismáticos, sino una búsqueda seria y profunda de las verdades de la Palabra de Dios. No existe despertar místico, emocional o ecuménico. El verdadero despertar lleva a la Iglesia de regreso a la Biblia, al mensaje original y a las orientaciones de Dios.

3. Se debe encarar con equilibrio. Es necesario ser prudentes al tratar el tema, al predicarlo, o incluso al  juzgar la participación de otras personas. Es muy fácil que un movimiento tan puro caiga en el fanatismo, radicalismo o incluso criticismo. El resultado natural del reavivamiento es el profundo amor a Dios, a su Palabra y a los demás.

4. El verdadero reavivamiento lleva a la reforma. Va más allá de un fuerte movimiento de comunión. El reavivamiento produce reforma en nuestra alimentación, en la música que escuchamos, en la apariencia personal, en las amistades que hacemos, en el vocabulario que usamos, en las diversiones, en fin, en toda la vida.

5. Las consecuencias inmediatas del reavivamiento son la unidad y el cumplimiento de la misión. Los miembros reavivados aman a sus hermanos, buscan su felicidad y salvación, y no pierden ninguna oportunidad para testificar de nuestra esperanza en el pronto regreso de Jesús. Si este resultado no se ha manifestado, seguramente no estanos viviendo un reavivamiento verdadero. Es simplemente confraternización.

Quiero hacerle un llamado a usted y a su familia, a su grupo pequeño e iglesia, para que vivan este momento ideado por Dios. La experiencia de la Iglesia también será diferente y renovada. El cumplimiento de la misión se destacará con el derramamiento de la lluvia tardía. Ya estamos viendo eso en nuestros días, al presentar el desafío de la distribución del libro misionero La gran esperanza. Sin mucho esfuerzo humano, la Iglesia se comprometió a distribuir, durante el 2012, un total de 42 millones de ejemplares en el territorio de la División Sudamericana. Esto es algo nunca antes visto, pero es sólo el comienzo de los milagros de Dios a través de la fuerte acción del Espíritu Santo en una iglesia reavivada y con poder.

Pr. Erton Köhler, presidente de la División Sudamericana

Creación del mundo en seis días, ¿literal o simbólico?

¿Literal o simbólico?

 Pr. Erton Köhler

Me gusta analizar la manera en la cual las personas interpretan la Biblia a través de las actitudes de Caín y Abel. La primera representa una visión simbólica del texto bíblico. En otras palabras: está escrito, pero no quiere decir que fue o que tenga que ser exactamente así. La segunda representa una visión literal, o sea la de aquellos que simplemente deciden creer en la revelación de la manera como está presentada, aunque esto signifique entrar en conflicto con la visión popular.

 En la historia de ambos queda claro el conflicto entre la visión literal y la simbólica. Pero ese no es el único debate de este tipo en  Génesis. El libro de los orígenes presenta esta discusión en sus primeros capítulos. Es decir, un debate que hasta poco tiempo atrás existía sólo en el ámbito de la ciencia secular, pero que ahora también agita algunas mentes en nuestra iglesia. El tema en cuestión es: el relato de la creación del mundo en seis días, así como el origen del pecado, ¿son literales o simbólicos?

 Por la óptica de Abel, esta es una descripción literal, y porque aparece en la Biblia es la revelación escrita de Dios. Involucra su acción sobrenatural, que está fuera del alcance de nuestra razón. Debemos leerla y aceptarla por la fe.

 Por otro lado, por la visión de Caín es difícil imaginar una persona culta, inteligente y con visión científica, que crea que un mundo tan complejo ha surgido de manera tan simple, o incluso que pueda creer en un Dios que expresa sus grandes acciones de manera tan “infantil”. Creer que todo es fruto de una evolución natural parece más lógico, inteligente, científico y políticamente correcto que creer en la simple acción sobrenatural de Dios. Entonces, ¿cómo no creer en eso, cuando el tema es presentado por hombres inteligentes y eruditos, mientras el mensaje de la Biblia parece alcanzar personas tan simples y movidas por algo tan inocente llamado fe? Parece más lógico intentar reemplazar la acción directa de Dios por la acción humana, presentando nuestra creación como un fenómeno natural, nuestro desarrollo como un proceso evolutivo y nuestra supervivencia como la victoria del más apto. Ese fue el sacrificio de Caín; reemplazó la Palabra de Dios por la visión humana, lo literal por lo simbólico.

 ¿Cómo usted comprende los primeros capítulos de Génesis? ¿Por la óptica de Abel o de Caín? Parece que cuanto más evolucionan los humanos, más candados necesitan ponerle a sus puertas. ¿Qué evolución es esa? ¿Estamos en un proceso evolutivo o de degeneración? Vea el contraste entre lo que enseñan los hombres y lo que viene de la Palabra de Dios. La teoría de la evolución indica que surgimos de manera natural, dentro de procesos muy primitivos. A partir de ahí la vida humana comenzó a desarrollarse desde formas primarias hasta superiores, como las tenemos hoy. Sin embargo, la revelación indica que fuimos creados con nuestro máximo potencial, de manera perfecta por la mano de Dios, nuestro Creador. Pero, con la entrada del pecado comenzamos un proceso de degeneración, llegando a niveles más bajos hasta el fin de la historia, cuando Cristo regresará para transformarnos al estado original. Son visiones totalmente contrastantes. En la primera, la acción humana y natural está al comando. El hombre es quien dirige los procesos. En otras palabras, nuestra vida está completamente en nuestras manos. ¿Y hacia dónde vamos con el completo control de la vida en nuestras manos? ¿Qué está sucediendo con el mundo? La otra muestra a Dios al comando. Él nos hizo y de él dependemos para vivir y decidir. Su voluntad es mostrarnos el camino para desarrollarnos y ser felices. ¿Cuál es su visión, la de Abel o Caín?

 Sin embargo lo más preocupante son las consecuencias de una visión bíblica literal o simbólica. Para los que tienen la visión de Caín, el relato de los primeros capítulos de Génesis no tiene autoridad. Contiene solo un mensaje ilustrado o alegórico. Naturalmente, esa visión termina expandiéndose hacia toda la Biblia y con eso, cualquier persona puede elegir, según su gusto, lo que es simbólico o literal. La revelación pasa a ser un simple juguete en las manos humanas. Por esta razón, existen tantas creencias, polémicas diferencias religiosas y contradicciones entre los mismos cristianos. Además, la visión alegórica de Caín sobre el Génesis destruye verdades fundamentales de nuestra fe. El casamiento establecido por Dios entre un hombre y una mujer pierde su razón, la familia pasa a ser un pasatiempo y el homosexualismo se vuelve aceptable, y el sábado pierde su papel como recordatorio de la creación. Si no hubo creación en seis días literales, significa que Dios tampoco dio el sábado en el Edén. Siendo así, sería opcional y exclusivo del pueblo judío. La existencia de Satanás y del pecado se convierte en una historia destinada a atemorizar o manipular a las personas. Como consecuencia, si no existe Satanás ni pecado, tampoco existe la necesidad del sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz. El plan de la salvación pierde su función. Siendo así, ¿por qué Jesús debería regresar para recrearnos en la Tierra Nueva sin pecado?

 Como usted ve, la visión de los primeros capítulos de Génesis, por la óptica de Caín debilita las verdades bíblicas fundamentales, en especial el plan de la salvación. Más aún, anula nuestra identidad. Somos adventistas del séptimo día y llevamos en nuestro ADN el sábado y el regreso de Jesús. Si no creemos en la literalidad de los primeros capítulos de la Biblia, ¿por qué establecer un recordatorio para algo que no existe? El sábado se convierte en un simple día de descanso y relaciones sociales. Si estamos en evolución hacia una raza superior, ¿por qué necesitamos la segunda venida de Cristo?

 Mantengamos la posición de Abel y permanezcamos fieles a la revelación de la Palabra de Dios.

 Erton Köhler es presidente de la División Sudamericana